domingo, 15 de mayo del 2022
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Tratado Ortega-Hernández es origen de las tensiones con El Salvador

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Por Confidencial de Nicaragua (Foto de portada Ortega y JOH)

Las tensiones recientes entre Nicaragua y El Salvador tienen su origen en el acuerdo de delimitación fronteriza firmado el 6 de octubre de 2021 entre el entonces presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández (JOH), y Daniel Ortega, en el que no participaron las autoridades cuscatlecas, advirtieron analistas internacionales.

Managua envió una nota de protesta el 6 de febrero, denunciando la supuesta incursión de cuatro navíos armados de las Fuerza Naval de El Salvador en aguas territoriales nicaragüenses.

La incursión fue en las aguas de Golfo de Fonseca, una zona en la cual convergen Nicaragua, Honduras y El Salvador. Las naves salvadoreñas habrían sido interceptadas por unidades de la Fuerza Naval de Nicaragua, cuyos miembros recriminaron a los tripulantes de los navíos salvadoreños su presencia en aguas nicaragüenses, pero el país vecino calificó como “falsas” las acusaciones.

El acuerdo entre JOH y Ortega establece las delimitaciones fronterizas en mar y tierra determinadas por La Haya, y abriría las puertas para una explotación conjunta de los recursos de la zona. A este tratado, no se adhirió El Salvador.

Actos distractorios y presión para El Salvador

El catedrático universitario costarricense y experto en derecho internacional, Carlos Murillo Zamora, tampoco piensa que estos incidentes no trascenderán, que son meros actos distractorios de los problemas internos tanto de Nicaragua como El Salvador, principalmente por los atropellos a la democracia y las libertades civiles que se dan en estos países.

“Yo lo veo más bien como una forma de Managua de presionar a El Salvador para que cumpla lo establecido en los acuerdos firmados con Honduras, como si el presidente (Nayib) Bukele los hubiese firmado también.  Recordemos que en este tratado Nicaragua cedió una franja de tres millas de ancho en el Océano Pacífico a Honduras, en el entendido que El Salvador cedería una franja de la misma extensión a Nicaragua”, explicó Murillo Zamora.

Agregó que tomando en cuenta que la denominada “boca” del Golfo de Fonseca tiene una extensión de 18 millas náuticas, a cada Estado de los que convergen en la zona, le corresponderían seis millas. “Antes de este tratado, la boca del Golfo de Fonseca solo pertenecía en partes iguales a Nicaragua y El Salvador.  Y eso ya no ocurre”, añadió Murillo Zamora.

Tratado  aún sin ratificar por Congreso hondureño

El acuerdo de Ortega con el expresidente hondureño no ha sido ratificado por el Congreso hondureño. La actual mandataria, Xiomara Castro Hernández perdió el control del Poder Legislativo luego de enfrentar una ruptura en la coalición partidaria que la llevó al poder.

“El punto es que no hay una frontera marítima entre Nicaragua y El Salvador porque ambos países no han iniciado un proceso de negociación. El problema con El Salvador es que su Constitución establece que su mar territorial es de 200 millas, lo cual es contrario a lo que establece la Convención de Naciones Unidas y el derecho internacional “, explicó Murillo Zamora.

El especialista opinó que más allá de la vigencia del trato firmado entre Nicaragua y Honduras, existen intereses en este acuerdo que involucran directamente a JOH y el mismo Ortega. Al menos del lado del exmandatario hondureño, muchos especialistas han sugerido que su interés radica en contar con el refugio de Nicaragua por si eventualmente tiene que salir de su país ante los señalamientos de vínculos con el narcotráfico que enfrenta, que ha llevado a Estados Unidos a incluirlo en su listado de “actores corruptos y antidemocráticos”, y cancelarle la visa norteamericana.

Señalan “ambigüedad” de Nicaragua con sentencias

Un especialista en derecho internacional, que pidió no ser identificado, explicó que el régimen de Daniel Ortega ha mostrado una “actitud ambigua” por conveniencia política con las resoluciones de La Haya referidas a la delimitación territorial en las aguas de El Golfo de Fonseca.

Luego de la resolución de La Haya en 2007 sobre la zona, la primera postura del régimen orteguista fue que Nicaragua no estaba obligada a cumplir con esta porque se refería solo a los límites entre Honduras y El Salvador.

Sin embargo, luego de la firma del tratado entre JOH y Ortega, cuando el mismo fue ratificado en la Asamblea Nacional por los diputados orteguistas y sus aliados políticos colaboracionistas, se reconoció que, con el acuerdo, Honduras lograba su salida al Pacífico.

El mismo agente de Nicaragua ante La Haya, Carlos Argüello, en declaraciones el 21 de octubre de 2021 al medio propagandístico de la dictadura, el 19 Digital, aseveró que en el acuerdo se reconocía a Honduras la soberanía sobre una franja de tres millas náuticas en las aguas del Golfo de Fonseca.

“Nicaragua no solo reconoce la salida de Honduras al mar Pacífico, acatando un fallo que no le era aplicable, sino que delimita el ancho de la salida de Honduras a mar abierto, generando los derechos que confiere el derecho del mar, una zona económica exclusiva y extiende sus derechos de explotación a zonas donde anteriormente no tenían acceso. Todo esto Nicaragua lo hace de forma bilateral”, explicó el especialista.

Régimen acusa a El Salvador

“A todas luces este tratado no puede ser válido sin la participación de El Salvador y lo único que constituye es un precedente que podría perjudicar el territorio marítimo de Nicaragua a la hora de una verdadera delimitación obligada entre los tres Estados. Nicaragua, por afinidad política y una supuesta relación de negocios entre Ortega y Juan Orlando Hernández, puso nuevamente en riesgo la soberanía de nuestro país sobre una parte de nuestro territorio, sin importar las consecuencias”, advirtió.

Reclamos de Nicaragua sin resonancia 

Por otro lado, San Salvador no hizo eco de la protesta de Ortega y tampoco tiene intenciones de continuar prestando atención a las quejas.

“El tema ha pasado desapercibido para los medios de comunicación. No ha tenido cobertura mediática, ni ha sido tema en los programas de radio y televisión de análisis político, sobre todo considerando la respuesta categórica de parte de la cancillería de El Salvador. No existe de parte del Estado salvadoreño ninguna intención de generar tensiones innecesarias”, opinó Ricardo Sosa, experto salvadoreño en temas de seguridad y justicia.

“No veo ningún escenario de parte del gobierno de El Salvador, ninguna estrategia o línea de actuación para buscar alguna confrontación o acentuar las diferencias entre ambos países. Esto más bien es un tema con el cual se busca generar polémica. El Salvador continuará en la línea de buscar acuerdos por la vía diplomática e insistirá que se alcancen acuerdos en el cumplimiento del fallo de la Corte de La Haya y mantener la zona del Golfo de Fonseca como una zona de desarrollo sostenible y seguridad”, agregó.

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