Por Alonso Rosales.
Siria de vuelta en la escena internacional: el Consejo de Seguridad suspende sanciones contra al-Sharaa
El presidente sirio Ahmed al-Sharaa se prepara para dar un paso histórico en la diplomacia internacional: reunirse el próximo 10 de noviembre en Washington con su homólogo estadounidense, Donald Trump. El encuentro se producirá tras la decisión del Consejo de Seguridad de la ONU, aprobada el 6 de noviembre, de levantar las sanciones impuestas al mandatario sirio y a su ministro del Interior, Anas Hasan Khattab.
La propuesta, impulsada por el embajador estadounidense ante Naciones Unidas, Mike Waltz, fue aprobada con 14 votos a favor y una sola abstención: la de China, que expresó reservas sobre los riesgos para la seguridad y la lucha antiterrorista en Siria. Según el embajador chino Fu Cong, el consejo fue “obligado a tomar medidas precipitadas” que favorecen los intereses políticos de Washington.
No obstante, la medida marca un punto de inflexión en la reintegración de Siria al sistema internacional, tras más de una década de guerra civil y medio siglo de dominio de la familia Assad. El embajador ruso Vassily Nebenzia calificó la resolución como “un reflejo de los intereses del pueblo sirio”, mientras que el representante de Damasco ante la ONU, Ibrahim Olabi, la consideró “un mensaje de apoyo a los sirios que reconstruyen su patria”.
El propio Ministerio de Relaciones Exteriores sirio celebró la decisión como un reconocimiento a “la creciente confianza en el liderazgo del presidente al-Sharaa”, quien asumió el poder tras el derrocamiento de Bashar al-Assad en diciembre de 2024.
De combatiente rebelde a figura de consenso
Las sanciones ahora levantadas provenían de la participación de al-Sharaa y Khattab en el grupo rebelde Hayat Tahrir al-Sham (HTS), antes conocido como Frente Nusra, vinculado a Al Qaeda durante la guerra civil siria. Sin embargo, el HTS rompió lazos con la red terrorista en 2016, y según un informe de observadores de la ONU publicado en julio, ya no existen “vínculos activos” entre ambas organizaciones.
El cambio de estatus de al-Sharaa, de excombatiente a jefe de Estado reconocido, simboliza un viraje en la política internacional hacia Siria. Su próxima reunión con Trump será la primera visita oficial de un presidente sirio a la Casa Blanca desde la independencia del país en 1946.
Cooperación militar y acuerdos en el horizonte
Fuentes diplomáticas citadas por Reuters señalaron que Washington evalúa restablecer su presencia en una base aérea en Damasco, como parte de un eventual acuerdo de seguridad entre Siria e Israel. Aunque Damasco calificó la información como “falsa”, Estados Unidos ha incrementado su presencia en la región para supervisar los pactos de paz entre Israel, Hezbolá y Hamás.
La administración Trump ve en al-Sharaa un socio clave para estabilizar Oriente Medio y contener la influencia de Irán. En mayo pasado, ambos líderes ya se habían reunido en Arabia Saudita, donde el mandatario estadounidense prometió “poner fin a décadas de aislamiento sirio”.
Con esta decisión, la ONU y Washington abren la puerta a una nueva etapa en las relaciones internacionales de Siria: un país que, tras años de guerra, busca dejar atrás su pasado de sanciones y conflictos para convertirse en un aliado estratégico en el tablero geopolítico del Medio Oriente.
Con información de Reuters, AP y Naciones Unidas.


