Por Alonso Rosales
Miles de personas acompañaron este día a las familias de 148 niñas fallecidas en Irán, en una jornada marcada por el dolor y la indignación. Las ceremonias fúnebres se realizaron de forma multitudinaria, con vecinos, familiares y allegados recorriendo las calles junto a los féretros cubiertos con fotografías de las menores.
Madres, padres, hermanos y otros parientes despidieron a las niñas entre muestras de profundo pesar. Las imágenes del entierro mostraron a comunidades enteras unidas en duelo, mientras se elevaban oraciones y consignas en memoria de las víctimas.
El hecho ha generado reacciones internacionales. Diversos gobiernos occidentales han condenado lo ocurrido y han pedido investigaciones exhaustivas para esclarecer responsabilidades y evitar una escalada mayor en la región.
En paralelo, en Tel Aviv se informó que un misil impactó en el centro de la ciudad. Autoridades israelíes confirmaron el ataque, atribuido a fuerzas iraníes, aunque las fuerzas armadas limitaron la cobertura mediática del lugar del impacto por motivos de seguridad.
El contexto se produce en medio de una creciente tensión entre el gobierno de Irán y las administraciones encabezadas por Donald Trump y Benjamin Netanyahu, cuyos nombres han sido mencionados en declaraciones y acusaciones cruzadas relacionadas con la masacre de niñas inocentes
La situación continúa en desarrollo, mientras organismos internacionales y distintos actores políticos piden contención y esclarecimiento de los hechos.


