spot_img
spot_img
domingo, 17 de octubre del 2021

Rusia produce el primer lote de vacuna contra COVID-19

Rusia señala a la OMS de mostrarse en contra del Sputnik V, por la envidia de sus patrocinadores anglosajones.

spot_img

El Ministerio de Sanidad de Rusia anunció este sábado que ha producido la primera partida de la vacuna anti-COVID-19 registrada en el país que se comercializará con el nombre de Sputnik V, en honor al satélite de la era soviética que se lanzó por primera vez al espacio en 1957.

“Ha sido producida la primera partida de la vacuna elaborada por el Centro de Microbiología y Epidemiología Gamaleya del Ministerio de Sanidad de Rusia”, afirma en comunicado.

Con anterioridad, el director del Centro Gamaleya, Alexandr Ginzburg, indicó que para el diciembre próximo o enero de 2021 el país producirá mensualmente cinco millones de dosis de la vacuna y que en curso de un año el país podrá cubrir todas las necesidades de este preparado.

Vladimir Putin dijo con anterioridad que la vacuna era segura y que una de sus propias hijas había sido inoculada, aunque los ensayos clínicos aún no estaban completos y las pruebas de etapa final en las que participaron más de 2.000 personas recién comenzaron esta semana.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recibió con cautela la noticia de que Rusia había registrado la primera vacuna del mundo contra la COVID-19, señalando que ésta, como el resto, deberán seguir los trámites de precalificación y revisión que marca el organismo. La vacuna rusa no figuraba entre las seis que, según señaló la OMS la semana pasada, estaban más avanzadas.

“Envidia” entre la OMS y empresas anglosajonas por Sputnik V

El medio ruso, sputniknews.com, ha recogido las reacciones de los sectores anglosajones y de la Organización Mundial de la Salud luego que los soviéticos se adelantaran y  produjeran el primer antídoto para la infección mundial desencadenada en China.

De acuerdo al medio la OMS se volvió una sucursal de la controvertida Fundación Bill & Melinda Gates, su primer donante.

“La globalista Microsoft, fundada por Bill Gates, ostenta una capitalización de mercado de 1,36 billones de dólares frente al raquítico presupuesto de la OMS que, con la salida de EEUU, posee 4.760 millones: ¡30 veces menos que Microsoft!”, indica el portal noticioso.

Continua al indicar que Vladimir Puten anuncia la primera vacuna del mundo contra el COVID-19 despertó la envidia y la furia de los medios multimedia anglosajones, adscritos al globalismo y sembrados en la carrera geopolítica y farmacológica de las vacunas.

Más allá del esperado escepticismo sobre la seguridad y eficacia de la vacuna rusa, llamó poderosamente la atención que se haya sumado la controvertida OMS a las críticas infundadas de sus mecenas anglosajones, como acotó uno de los principales consejeros del Director General de la OMS: el canadiense-anglosajón Dr. Bruce Aylward, entrenado por la London School of Hygiene and Tropical Medicine y la Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health.

Cabe señalar que la hazaña farmacológica rusa, en caso de ser efectiva, deja rezagadas tanto a la vacuna británica AstraZeneca de la Universidad de Oxford como a la vacuna china CanSinoBio.

Dejo de lado las anteriores controversias de la OMS, que brilló por su ausencia en investigar los efectos en la salud por el desastre nuclear en Fukushima. También el papel de su directora entre 2004 y 2017, la sino-canadiense Margaret Chan Fung Fu-chun, por su pésimo manejo del brote de la fiebre aviar H5N1 de 1997 al frente del Departamento de Salud de Hong Kong, sin contar los despilfarros estrafalarios en sus truculentos viajes. También soslayo el pésimo manejo de la OMS del brote de ébola en 2014 en África occidental.

La OMS ha sido severamente criticada por sus sesgados análisis, políticamente motivados, sobre su clasificación de sustancias potencialmente cancerígenas. Peor aún: la OMS despilfarra más de 200 millones de dólares al año que representan mucho más de lo que invierte en conjunto en malaria, tuberculosis, sida y problemas de salud mental.

El financiamiento de la OMS es aterradoramente perturbador cuando se escudriña a sus 20 principales donadores bajo el esquema globalista de asociación público-privada (PP) que puso de moda financierista el Banco Mundial para la transición de enajenación catastral a la privatización plena de las joyas geoestratégicas de los países en vías de desarrollo.

spot_img

También te puede interesar

Agencias Internacionales
Agencias internacionales de prensa
spot_img

Últimas noticias