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martes, 19 de octubre del 2021

POEMA: ¿Quién sabe?

Alfonso Velis Tobar. Es un poeta, escritor e investigador de la literatura salvadoreña hispanoamericana. Comienza a publicar sus libros de poesía en la década de los años 70; reside en Canadá

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(Poema sinfónico)
En nombre de los que viajan en la madrugada
Soñolientos al jornal las cortas del tabaco y el café
Y a los descombros de las fincas praderas
En nombre de los que ven correr los ojos de agua
Y no la tienen mientras el negocio ilícito
En nombre de los que son todavía apaliados
Por el Patrón de los Patrones Mayores
Por los que jamás abordaron un avión
Por los que fueron mandados al paredón
Al exilio de la madre patria por andar en el camino
Por estropear con ideas extrañas el orden público
En nombre de los que sin bonos ni glorias
Solo son fuerza de trabajo a pagos miserables
En nombre de quienes jamás vieron el cielo desde las nubes
Por los que intentaron asaltar el cielo con la muerte
Por los que nunca envejecen ni dejan de cantar
Y en nombre de los que no tienen educación
Ni escuela y la piden para su entorno
Y en nombre de los hombres sin techo ni pan
Por los que nunca dejan de trabajar por nada
Por los que no gozan porque no pueden
Tomar una vacación en la Perla del Caribe
En las Playas de San Andrés y Lago de Coatepeque
Por los que no gozan el poderoso banquete
Comiendo a sus anchas sin echar la gota gorda
¡Y en nombre de la liberación de los oprimidos!
¡Y en contra de los opresores sin escrúpulo ¡
¡Exprimen el sudor de los pobres!
¡Y en nombre del viento de la acongojada noche!
¡Y en nombre del verdadero amigo que se fue!
Por las fronteras del sueño de sonar otro sueño
¡Por los que no saben tomar la guadaña y el machete!
¡Por los que prefieren morir por la hoz y el martillo!
¡Por los que no son pinchados en los dedos
En los hospitales endosados en una misma cama
Sin medicinas mientras los tiburones de la corrupción!
Comercia la sangre del pueblo pactando con el crimen
¡Por los que en suerte tienen trabajo con salario injusto!
¡Y si lo tienen aunque a salarios de hambre ¡
¡Por los que lo buscan y no lo encuentran!
¡Desesperados sin un mendrugo de pan!
¡De los que día a día son calvario de rosarios!
¡Con su oración en las iglesias adorando el Santísimo!
¡Y en nombre de quienes tienen hambre y no hay!
¡Y en nombre del que friega los platos que tiende la cama!
¡Del que opera la maquina con cincel y martillo de fuego!
¡Del pintor de brocha gorda su cuchara bate concreto!
(Se me viene a recuerdo Ulises Masis poeta)
Aquel que quema su espalda achicharrada por el sol
Y del que lleva pelado su machete al cinto
Y en nombre de la trágica prostituta
Que llega de los barriales sin fondo
Mujer que viola el dolor de los amantes
Y en nombre del agua sagrada del cielo
Y en nombre de la cal y el canto lúgubre
Del que supura las llagas en las paredes del sueño
Y en nombre de quienes hablan de dignidad
Y defienden los derechos humanos a ser libres
Y en nombre de los que rascan su suerte en la lotería
¡Por aquellos que en saco y corbata esculcan basureros!
¡Por los que piensan hablar en silencio!
¡Por los que quieren hablar y no saben qué decir!
¡Por los que callados fuman su pitillo de mariguana!
En la soledad de las noches viendo las estrellas
O caminando por los portales infinitos
Y por los que están sufriendo achaques de una vida
Sin una pensión sin amparo social de una vejez digna
Y en nombre del colibrí y el venado escapando de la muerte
Del encantado chupamieles que anda de flor en flor
Y en nombre de las multitudes gritando contra la rapiña
Y por los que sueñan claveles en el ánima de los fusiles
Y con aquellos de fervor cívico con las manos en el pecho
Quienes cantan con patriotismo el himno de la patria
Y en contra de los que amenazan con cañones y morteros
Y por aquellos que portan sus héroes cantando
Estampando su cara en pañoletas y pancartas
Por el demócrata clamando justicia en Plaza Libertad
Por aquellos que jamás brilla el sol en los calabozos
Ni en las canteras de los horripilantes hornos y las minas
Derribando sus pulmones enterrados a flor de tierra
Un poder basta para cambiar el curso de los ríos
Y en nombre de las generaciones futuras
En nombre de aquellos que agitaron
Los puños por la tierra por la otra vida
Para derrocar el poder imperial en la tierra
Y por aquel que cayó en la guerra
Por el que murió en la cárcel
Y que desapareció para siempre de la madre
Sembrando laureles en las tumbas sin nombre
Por luchar contra verdugos y ladrones del poder
Y por el agente deambulando de puerta en puerta
Sin vender ningún seguro de vida
Aquí en mi país no hay garantía a la vida ¡
Porque vienen dando de doble filo
Pues basta ya de tantos fierros calientes
Aquí en mi país no vale nada la vida!
¡Más bien la vida no vale nada!
Como dice José Alfredo Jiménez
¡Y ser optimistas de todas maneras!
¡Y ya el invierno trae huracanes fríos!
¡Y en nombre de la lucidez de la poesía!
¡Y no se sabe nada de lo justo o injusto venga!
¿Y esta tierra girando a miles de kilómetros de luz!
¡Quizás al alcance final del universo infinito!
Alfonso Velis Tobar
Tomado de: “Despojos de la locura”

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Alfonso Velis-Tobar
Escritor, poeta y académico salvadoreño, residente en Canadá. Colaborador y columnista de ContraPunto
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