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sábado, 15 de mayo del 2021

Pacto con el Diablo (Cuento)

En muchos poblados, sobre todo del área rural, se contaba y se repetí­a ¿y quizás se repite? que habí­a personas que hicieron “Pacto con el Diablo” y esa fama que envolví­a a los pactantes les hací­a casi intocables  en sus comunidades.

Mucha de la población les tení­a miedo porque creí­an  que ellos,  tení­an poderes sobrenaturales otorgados por el Diablo, ser imaginario  conocido también como Lucifer, Satanás, Belcebú, Satán, Demonio, u otros; y aun cuando la palabra griega “Daimon”, uno de los orí­genes del término Diablo,  no significa  necesariamente  un ser malvado, porque  simplemente se referí­an a los espí­ritus, el uso tradicional le dio la connotación de ser un  espí­ritu maligno.

Pero bien, el caso  es que un terrateniente sumamente ambicioso llamado Stefano, querí­a agenciarse de unas propiedades colindantes a sus tierras en las que la producción era generosa,  constante, y sustanciosa por lo que los dueños se sentí­an muy a gusto con ellas y se  negaban a venderlas, por más que Stefano les insistí­a.

Stefano era una persona voluntariosa que por el poder económico que tení­a conseguí­a que la mayorí­a de gente e incluso de las autoridades de su localidad, se sometieran a su voluntad en donde sus palabras parecí­an y eran  órdenes, pocas personas lo contrariaban, entre ellas los dueños de las tierras que él querí­a.

Como estaba empecinado en obtener las hermosas tierras, harí­a cualquier cosa para lograrlo, entonces recordó que en las afueras del pueblo habí­a un hombre sumamente cruel que violentaba todo lo viviente, vegetales, animales y personas y por ser una persona feroz  y agresiva casi nadie se le acercaba o le hablaba, a este hombre le apodaban “el Diablo” y la verdad es que su aspecto infundí­a miedo y  lo más probable es que no le querí­a.

Stefano mediante dinero logro que le  concertaran  una cita con el Diablo, y como no querí­a que la comunidad se enterara pidió que la reunión  se hiciera avanzada la noche, según cuenta la voz popular,  la entrevista se dio a las doce de la noche en las afueras del pueblo y bajo un árbol de Amate, donde la oscuridad era casi total solo brillaban las pequeñas brazas de los cigarros que los dos  hombres fumaban, el sicario con el terrateniente pactaron el asesinato de los dueños de las tierras colindantes ya mencionadas, y así­ Stefano obtuvo lo que querí­a y acrecentó increí­blemente su riqueza, al agenciarse de las fértiles propiedades mediante compra “casi regalada” que los herederos de los originales dueños le hicieron por miedo  y para desplazarse a otro lugar en donde ellos y sus familias no tuvieran  peligro.

El Diablo con el dinero obtenido por las muertes que hizo, se fue de la región y murió cuando al atravesar un rio en estado de ebriedad, una fuerte correntada lo arrastro entre piedras y troncos de árboles en un cauce que lo perdió en el mar.

La sencillez de la mayorí­a de la población que por tradición oral conoció el hecho, repetí­a que Don Stefano hiso pacto con el Diablo y que ello era el origen de tantas riquezas que heredaron sus descendientes, se corrió la fama de que era una familia protegida por el Diablo y como la ingenuidad algunas veces es fantasiosa,  insistí­an que el alma de Stefano y de  sus descendientes al morir se irí­an al infierno por ser lo acordado con el Diablo.

 Los herederos de la  familia de Stefano que también compartieron la prepotencia y la arrogancia, por conveniencia jamás desmintieron la leyenda, sintiéndose beneficiados con la fama y el poder.

Es real que “Pacto con el Diablo” sucedió, no como un fenómeno sobrenatural  sino terrenal, y todaví­a en algunos lugares se sigue narrando  de diversas maneras, mi cuento al respecto  es este, espero les guste. 

Vacaciones de marzo 2018

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