Redacción ContraPunto
La Cámara de Diputados aprobó este martes reformas a la Ley General de Salud que prohíben de forma total el uso, comercialización y promoción de vapeadores y cigarrillos electrónicos en el país. Las modificaciones fueron avaladas con 324 votos a favor y 129 en contra, en atención a una iniciativa enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
La reforma establece penas de uno a ocho años de prisión para quienes vendan estos dispositivos, además de multas que van de 100 a 2.000 veces el valor de la Unidad de Medida y Actualización (UMA), equivalentes a entre 11.314 y 226.280 pesos, según el valor vigente.
El dictamen prohíbe en todo el territorio nacional la adquisición, producción, fabricación, transporte con fines comerciales, almacenamiento, importación, exportación, distribución, venta y suministro de vapeadores o sistemas similares, así como cualquier forma de publicidad o propaganda destinada a promover su uso.

La ley define estos dispositivos como cualquier aparato, mecánico o electrónico, utilizado para calentar, vaporizar o atomizar sustancias tóxicas —con o sin nicotina— susceptibles de ser inhaladas.
El Legislativo señaló que la reforma reconoce el vapeo como una amenaza a la salud pública, lo que permitirá implementar políticas dirigidas a reducir su consumo y proteger a grupos vulnerables.
Además de la prohibición, el paquete de reformas amplía las facultades de la Secretaría de Salud en materia de infraestructura, abasto de medicamentos y coordinación del Sistema Nacional de Salud.
Durante el debate, legisladores de oposición cuestionaron la medida y criticaron al bloque oficialista, lo que generó momentos de tensión en el pleno. Algunos diputados acusaron al gobierno de impulsar una política prohibitiva, mientras que desde la bancada mayoritaria defendieron la reforma como una acción de protección sanitaria.


