Por Alonso Rosales
La líder opositora venezolana María Corina Machado reapareció públicamente en Oslo, Noruega, la noche de este miércoles y en la madrugada del jueves (hora local), después de más de 16 meses en la clandestinidad. Su llegada coincidió con la entrega del Premio Nobel de la Paz, el cual fue recibido en su nombre por su hija horas antes.
Machado salió al balcón del Grand Hotel de Oslo, donde se hospeda, y saludó a decenas de venezolanos y simpatizantes que aguardaban su aparición. Con una mano en el corazón, entonó fragmentos del himno nacional de Venezuela y lanzó un gesto de abrazo a los presentes. La multitud respondió con vítores de “¡Valiente!” y “¡Libertad!”, en una escena cargada de simbolismo para la diáspora venezolana.
Poco después, la dirigente abandonó brevemente el hotel, escoltada por personal de seguridad, para saludar y abrazar a varios de los asistentes. También se tomó fotografías con su hija y su madre, quienes se encontraban en las afueras del edificio.
Un Nobel recibido en medio de incertidumbre
Aunque inicialmente se informó que Machado no asistiría a la ceremonia del Premio Nobel por motivos de seguridad, su hija recibió el galardón en su nombre. Durante la entrega, el presidente del Comité Nobel, Jørgen Watne Frydnes, destacó el riesgo que implicó para la líder opositora intentar viajar a Oslo:
“Ha hecho todo lo posible para poder asistir, un viaje en una situación de peligro extremo”, afirmó.
En su discurso —leído por su hija— Machado envió un mensaje cargado de esperanza:
“La paz es, en última instancia, un acto de amor… Venezuela volverá a respirar. Abriremos las puertas de las cárceles y veremos a miles de personas injustamente detenidas salir al cálido sol”.
También expresó confianza en el regreso de cientos de miles de venezolanos que abandonaron el país en los últimos años:
“Pronto el mundo será testigo de una de las escenas más conmovedoras de nuestro tiempo: nuestros seres queridos regresando a casa”.
16 meses fuera del ojo público

Machado permanecía en clandestinidad desde agosto de 2024, tras las elecciones presidenciales del 28 de julio. Su última aparición pública había sido el 9 de enero de este año, cuando fue brevemente detenida durante una protesta en Caracas.
Desde entonces, su paradero era desconocido. En una grabación difundida antes de abordar su vuelo hacia Noruega, afirmó que “muchas personas arriesgaron sus vidas” para asegurar su salida del país.
“Estoy muy agradecida con ellos… Este reconocimiento es para el pueblo venezolano”, afirmó.
Apoyo regional en Oslo
A la ceremonia asistieron varias figuras latinoamericanas en señal de respaldo, entre ellos los presidentes Javier Milei (Argentina), Daniel Noboa (Ecuador), José Raúl Mulino (Panamá) y Santiago Peña (Paraguay).
Un premio marcado por la disputa política
El Comité Nobel otorgó el galardón a Machado el pasado 10 de octubre, destacando su lucha por la democracia en Venezuela “en medio de una creciente oscuridad”.
La opositora ganó las primarias de la oposición en 2023 y respaldó la candidatura del diplomático retirado Edmundo González, quien —según el conteo de la oposición— ganó las elecciones presidenciales de 2024. El régimen de Nicolás Maduro no reconoció esos resultados y declaró su propia reelección.
La reaparición de Machado en Oslo no solo marca su regreso al escenario internacional, sino que abre un nuevo capítulo en la crisis política venezolana, ahora con el respaldo de uno de los premios más simbólicos del mundo.


