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jueves, 28 de octubre del 2021

López: el sueldo para Funes es un saqueo a Nicaragua

Para Jaime López, si acaso la protección a Funes se considera un favor, estarí­a más que pagado con el silencio que ha guardado el Gobierno salvadoreño ante las violaciones a los derechos humanos den Nicaragua.

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El expresidente Mauricio Funes recibe un sueldo de 90,080.46 córdobas por trabajar en la cancillerí­a del gobierno de Daniel Ortega. Ese dinero es equivalente a unos US$2,740 al mes. Pero si se compara con los sueldos vigentes en Nicaragua, la disparidad es mayor: el salario mí­nimo para quien trabaja en el gobierno nicaragí¼ense son 5.208.7 córdobas.

Jaime López, investigador experto en temas de transparencia, señaló que el hecho que Funes reciba un salario notablemente más alto que el resto de empleados es equivalente a un saqueo.  López también advirtió que El Salvador ha sido un paí­s cómplice de las violaciones a los derechos humanos en el gobierno de Ortega y que, por tanto, el favor de mantener al expresidente y su familia está más que pagado.

¿Qué implica que un funcionario prófugo de la justicia esté recibiendo un salario del Gobierno central de Nicaragua?

Lo que pasa es que Nicaragua ha ignorado la condición de que el expresidente Funes es un prófugo de la justicia y en una decisión del gobierno, apoyada por la Asamblea, lo consideran perseguido polí­tico. Aunque definitivamente nunca podrí­an justificar eso porque no hay ninguna persecución polí­tica real detrás de eso. Asignarle un salario no solo al expresidente, sino, a su hijo y quién sabe qué otro tipo de prestaciones más, por un trabajo que no es efectivo, que no es real. Como digo, a espaldas de la población nicaragí¼ense. Es una ofensa, porque es un paí­s particularmente pobre, con tantas necesidades. Allá se gana mucho menos de lo que se gana en El Salvador. Que una persona como el expresidente Funes, acusado de apropiarse de más de US$300 millones en El Salvador, llegue a Nicaragua y reciba ese tipo de dieta es una forma de saqueo del erario público de Nicaragua.

¿Se refiere a corrupción en términos del desví­o de dinero que deberí­a ser para la población?

Está siendo desviado para obtener beneficios personales, o beneficios de un grupo, que no tienen nada qué ver con el servicio público para el que están destinados estos fondos.

No hay señales de que esté prestando un servicio a los nicaragí¼enses

No hay ninguna evidencia de cuál es el trabajo que él hace y hasta ahora creo que ni la población nicaragí¼ense sabí­a que él estaba recibiendo este pago. No solo eso, sino que esta misma familia los contratan en una forma de nepotismo, porque contratan tanto al papá como al hijo. Como el pueblo nicaragí¼ense, sabemos que este señor (Funes) no trabaja, pasa tuiteando todo el dí­a. Eso no lo digo con ironí­a: cualquier puede revisar los tuits de minuto a minuto, hora por hora y uno se da cuenta que el señor no trabaja.

En el pasado, en América Latina, particularmente debido a las naciones con regí­menes militares, era muy común la figura del asilo y otras. Los gobiernos les pasaban algún estipendio. Pero aún en esa época, ese tipo de pagos era ayuda humanitaria para alguien que habí­a tenido que salir corriendo. Pero en este caso no es ayuda humanitaria, porque no es que Mauricio Funes no tenga el dinero. De hecho, habrí­a que ver también las cuentas que debe de tener en otro paí­s. Yo lo calificarí­a como un saqueo al erario público nicaragí¼ense.

¿Qué gana Nicaragua con mantenerlos con salario y demás?

Es un ví­nculo histórico con el FMLN y el Frente Sandinista. Particularmente, de la cúpula del FMLN con Daniel Ortega y su grupo de confianza. Es un ví­nculo que se formó en los años setenta y perdura hasta la fecha porque el Gobierno salvadoreño es el que apoya incondicionalmente a Nicaragua  y además de eso entra en la alianza de Nicaragua con Venezuela. Creo que el asilo a Mauricio Funes es una parte de esa relación y cooperación que mantienen.

Estarí­amos obligados a devolver el favor, eventualmente

Se lo hemos devuelto por el silencio que ha tenido el gobierno de El Salvador sobre las violaciones a los derechos humanos que ha habido en Nicaragua durante el último año y meses. Son graví­simas. El Gobierno de El Salvador, lejos de hacer un planteamiento respetuoso de la soberaní­a de Nicaragua, pero contundente sobre las violaciones a los derechos humanos, las personas asesinadas, las personas detenidas, la persecución a los periodistas, la violación a la libertad de expresión, la violación a la libertad de movilización”¦ (Lejos de eso) El Salvador ha sido cómplice, bajo el Gobierno del FMLN. Si se le puede llamar favor, está más que pagado.

¿Hay manera de identificar si el Gobierno salvadoreño le pasa dinero también al expresidente Funes?

Dentro de lo que es público, no. De eso podemos estar seguros. De los pagos públicos, no. Podemos estar seguros que de entre todos los pagos públicos del Gobierno, definitivamente no. Pero seguimos teniendo ese problema de la partida de los gastos reservados. En esa partida de gastos reservados es posible (que tengan esa transferencia) porque ha sido utilizada para desviar dinero y no serí­a extraño que siguiera siendo utilizada para mantener incluso a la familia del expresidente Funes.

Si se considera un saqueo ¿es posible que alguien se pronuncie desde allá?

Lo que pasa es que la institucionalidad de Nicaragua está básicamente destruida. Entonces, no hay una contralorí­a independiente, que tendrí­a que ser la que deberí­a de intervenir en este caso. De parte de las instituciones no se puede esperar nada, o se puede esperar muy poco. Creo que es de mantener la lucha que mantiene buena parte del pueblo nicaragí¼ense, que busca que ese régimen termine. Totalmente violador de los derechos humanos y de los principios democráticos. Lo mejor que podemos hacer los salvadoreños es apoyar al pueblo nicaragí¼ense para que ese régimen termine.

El presidente electo, Nayib Bukele, hace una cuenta regresiva sobre la estadí­a del expresidente allá. ¿Qué posiblidades tiene de regresarlo?

Legalmente no es posible. Eso va a ocurrir hasta que el régimen de Nicaragua cambie. Como dije, a Mauricio Funes lo van a seguir protegiendo y legalmente no hay forma de traerlo. Es una relación entre Estados, y mientras el Estado de Nicaragua no ceda para eso, pues, no va a ser posible. Lo que sí­ va a ser importante con el nuevo presidente es que va a cambiar la actitud hacia Nicaragua. Esperamos que no sea solo una actitud de no seguirlo apoyando sino que también apoyar el proceso de denuncia a las graves violaciones a los derechos humanos en Nicaragua, y por qué no decirlo, a la corrupción imperante en ese paí­s, que afecta a la población de Nicaragua y nos afecta a nosotros también.

¿Cómo está comenzando a afectarnos?

Manteniendo a la familia Funes en Nicaragua, de forma arbitraria. Estos paí­ses están tan juntos, tan pegados en su historia, están tan vinculados, que en la medida que la institucionalidad se deteriora en uno, o en varios de ellos, pues eso favorece el crecimiento de la criminalidad y la corrupción. El Salvador está rodeado de la historia de Guatemala, Honduras, Nicaragua”¦ Los esfuerzos regionales, o los esfuerzos que haga El Salvador, enfrentan barreras, precisamente porque sus gobiernos inmediatos con los que se relaciona tienen problemas de corrupción e incluso vinculación con el crimen organizado. La inestabilidad que enfrenta la región es precisamente porque la institucionalidad se ha deteriorado tanto.

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Redacción ContraPunto
Nota de la Redacción de Diario Digital ContraPunto
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