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domingo, 09 de mayo del 2021

La vigencia polí­tica de las homilí­as de Romero

""¦Escucharlo en esa situación traí­a consuelo, paz y esperanza"

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“”Queremos que el Gobierno tome en serio que de nada sirven las reformas si van teñidas con tanta sangre”¦ en nombre de Dios, pues, y en nombre de este sufrido pueblo cuyos lamentos suben hasta el cielo cada dí­a más tumultuosos, les suplico, les ruego, les ordeno en nombre de Dios: ¡Cese la represión”¦!””, resonó fuerte entre las paredes de la Basí­lica del Sagrado Corazón la mañana del 23 de marzo de 1980 en una de las últimas homilí­as de Oscar Romero, arzobispo de San Salvador, quien serí­a asesinado en cuestión de horas después de ello.

La fuerza polí­tica y las denuncias sociales de las homilí­as de un humilde sacerdote del oriente salvadoreño, no fueron del agrado de quienes perpetraron su asesinato. No obstante lejos de que las balas callaran esas verdades, las elevaron a la memoria universal y hoy, según personajes de la fe salvadoreña que participaron activamente en la guerra, continúan más vivas que nunca.

“No era polí­tica partidaria. Era polí­tica en el sentido de la preocupación por la justicia social, por el bien común; todo eso es polí­tica. Todos somos polí­ticos”, señala David Rodrí­guez, un sacerdote que a sus 77 años recuerda sus cercaní­as con monseñor Romero.

Homilí­a de monseñor Romero. Video/Cortesí­a

David Rodrí­guez se ordenó como sacerdote en 1963, pero suspendió su trabajo eclesial en 1977 para apoyar movimientos sociales y luego pasar a la clandestinidad. Actualmente es diputado suplente por el departamento de La Paz por el partido FMLN. Rodrí­guez recuerda una de sus anécdotas con el beato salvadoreño.

“Un dí­a en el hospitalito de la Divina Providencia me llamó y me dijo: -Estoy pensando si ir o no a la reunión de obispos porque cada vez que llego me critican y me cuestionan-, y yo le dije que era mejor ir porque yendo uno, se defiende”, expresa Rodrí­guez, un consejo que Romero agradeció posteriormente.

Era habitual que Romero utilizara los micrófonos y altares de las iglesias donde predicaba para emitir en mensajes de manera directa o indirecta, las exigencias y recomendaciones que hací­a a las autoridades de turno para acabar con las injusticias sociales que más tarde serí­an la chispa que detonara una década de cruenta guerra civil de más de 75 mil muertos.

Héctor Fernández Espino es un pastor luterano con una activa lucha en los grupos guerrilleros que se formaron a finales de 1970. Él califica a Romero y sus homilí­as como “un profeta con palabras vigentes”.

“Él tiene un mensaje muy fuerte hacia las estructura de la sociedad. El problema estructural de la sociedad no ha cambiado y como no se ha cambiado, siguen las desigualdades e injusticias”, expresa.

Fernández Espino dirige actualmente el Instituto Ecuménico Diaconal “Esteban”, una ONG de beneficio para jóvenes que busca generar debates en temas de realidad social. Él también conoció al beato y lo describe como accesible y una persona sencilla.

“Una oportunidad en la que monseñor andaba en Chalatenango y estaba compartiendo con las comunidades y pidió su tacita de café. Fue una tarde muy bonita. Era una persona muy sencilla, muy humilde tratando con el pueblo, cosa que ahora no se mira mucho de autoridades eclesiales”, señala.

Ambos religiosos concuerdan en que si bien Romero nunca se decantó por un partido polí­tico, su discurso estaba impregnado de la polí­tica del Reino de Dios, de justicia, paz y verdad.

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Pero ¿por qué a 37 años de su asesinato sus homilí­as tienen vigencia? Tanto David como Héctor, sostienen que si bien se ha avanzado, aún falta mucho para desmontar 500 años de injusticias.

“Sí­ se ha avanzado pero se enfrenta a 500 años de explotación, de una vida de injusticia social. Es como subir una montaña; nos falta mucho para llegar a la cumbre pero con lo que se ha hecho se ha caminado bastante”, expresa David Rodrí­guez

“Hay que despojarse de los anillos y esos anillos representaban ese poder económico estructural que mantienen la injusticia en este pueblo. El llamado es permanente. Es un llamado que Dios hizo por medio de monseñor y que ahora debe tener vigente cualquier cristiano”, opina Héctor Fernández.

A 37 años de haber silenciado su voz, abogados de la organización Tutela Legal “Dra. Marí­a Julia Hernández”, solicitaron este 23 de marzo al Juzgado Cuarto de Instrucción de San Salvador, reabra el caso del asesinato de Romero e inicie las investigaciones correspondientes para procesar a los autores tanto materiales como intelectuales, entre los que se menciona según el informe de la Comisión de la Verdad al fundador del partido ARENA, Roberto d´Aubuisson, el capitán de aviación Álvaro Rafael Saravia, entre otros.

Ovidio Mauricio, representante de Tutela Legal  “Marí­a Julia Hernández”. Video/ContraPunto

“En medio de tanta violencia y persecución, escucharlo no era tan fácil en algunas ocasiones, porque corrí­a peligro si lo encontraban escuchando la radio y sus homilí­as. Pero escucharlo en esa situación traí­a consuelo, paz y esperanza”, subraya Héctor Fernández.

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