Gabriel Impaglione
La nación norteamericana, en nombre de Israel, libra una guerra que no es suya. Atacó Irán, secundado por el Estado genocida israelita, no para ser un pais más seguro sino para cumplir su palabra de apoyo al sionismo, que mantiene vivo el proyecto del Gran Israel en Medio Oriente.
Trump prometió en su campaña que no iniciaría guerras pero hizo todo lo contrario, profundizó el plan de balcanización de Rusia ubicándose codo a codo -directamente y a través de la OTAN- con la puesta en escena en Ucrania; amenazó Groenlandia, México, Cuba y Canadá; atacó Venezuela y secuestró a su presidente, lanzó las primeras bombas sobre Teherán en medio de la mesa de negociaciones. Si algo no puede reprocharse a EEUU es la coherencia: siempre Fiel a su identidad guerrerista y explotadora.
No era como pensaban. Asesinar al ayatollah no bastó para fragmentar el pais, llenarlo de manifestaciones antigubernamentales y muertos por las calles, para guiar una fracción hacia la nueva “Maidan” e instalarla en el palacio de Gobierno. Todo lo contrario. El pueblo iraní ante el martirio de su lider religioso se ha unido con determinación conmocionante. Pueden verse imágenes de muchedumbres marchando mientras sobre ellas vuelan drones y misiles.
Es que, además del ataque al imam Khamenei, EEUU e Israel bombarderon una escuela en el sur del pais causando la muerte de 160 niñas. También hospitales. Miles de víctimas entre los escombros alimentan el odio a los paises terroristas que en nombre de la Democracia y bla bla bla han iniciado la agresión que pone a Medio Oriente al borde del colapso general. (O Israel no ha hecho lo mismo en Gaza?)
EEUU no tiene ningún derecho sobre Irán. No tiene autoridad para exigir que el pais persa abandone su investigación nuclear o cancele su programa misilístico. No puede obligar a nada. No se entiende cómo tanta gente en Occidente avale estas órdenes de Trump y sus secuaces. (Sí se entiende: Hollywood, la “prensa libre”
y los brillantes demócratas que dan las espaldas a casos de pedofilia y asesinatos de manifestantes en su propio pais son la vanguardia del pensamiento único global).
Si los paises del Golfo, las monarquías serviles a los norteamericanos, pensaban que estaban seguros con las defensas yankis, ahora toman nota que se equivocaron. Los pueblos de Barein, Qatar, Arabia Saudita, Omán, Dubai y Kuwait, comienzan a tomar conciencia que el terror viene de la mano de sus socios protectores y esta es la forma con la que Irán da su clase magistral de Solidaridad entre los Pueblos: Las bases norteamericanas, los activos israelíes e ingleses arden por los golpes de drones y misiles que entran sin pudor e impactan. Las defensas antiaereas son destruidas o quedan sin municiones, por lo tanto inútiles. Arden tambien plantas petrolíferas y centros sensibles de esas economías, como el turismo. Entre las minorías chiitas de esos paises predomina el deseo de venganza por el asesinato del ayatollah y esto mete una cuña de contradicciones en el mundo musulmán.
No es un dato menor. Si Irán logra mantener su resistencia en el tiempo, o vence, el liderazgo chiita en el universo islámico será innegable. Occidente no entiende la cultura del Islam y la ha demonizado al punto de cerrar todas las puertas del entendimiento.
No están todos los aliados que deberían estar con Irán. Los desclasados y transculturizados sectores del Medio Oriente que prefieren pararse del lado de sus explotadores de siempre son un ejemplo. (Alguien recuerda, por ejemplo, a los colonizadores ingleses?)
Trump prometió un ataque de tres o cuatro días, hoy habla de 4 semanas, o más. Dijo que Irán desarrollaba armas nucleares, es falso. El mismo ayatollah Kamenei lo había prohibido años atrás. Repitió mil veces que la acción norteamericano-israelí pensaba en la gente y tenía como objetivo su seguridad y libertad, otra falsedad, a Trump le importa un corcho la gente. La escuela de las niñas asesinadas, las bombas sobre los barrios y las ciudades, el hospital Gandhi, de Teherán, son una muestra de cuánto le preocupa la gente. (Alguien recuerda los bombardeos yankis sobre los pueblos de Irak?)
Es para Irán una cuestión de supervivencia, aunque el enorme poder bélico norteamericano sea decisivo. (También lo fue para Vietnam). Impulsa una guerra de desgaste golpeando activos económicos y militares estratégicos, cerrando el estrecho de Ormuz, manteniendo dosificado el lanzamiento de drones y misiles, y soportando la destrucción de su territorio. Reponer municiones para EEUU es tarea compleja y cara, Irán lo sabe. Israel no puede detener los bombardeos iraníes, si este pais acelerara sus embates, Tel Aviv no solo se quedaría definitivamente sin defensa antiaérea sino que entraría en colapso muy pronto.
En la guerra de los doce días del año pasado, sin la intervención yanki, Israel habría quedado devastado.
Si hasta hoy, en estas pocas horas, te parece que se han visto horrores, en los próximos días y semanas todo será superado con creces.
Hay una forma de terminar con esta locura. El Congreso norteamericano debería poner en el banquillo al presidente por iniciar una guerra sin su permiso. Anulado EEUU, Israel abandonará sus pretensiones de “gloria” al instante.
Es que Israel monta su orgullo militar en operaciones contra mujeres y niños en Gaza y milicianos precarizados que luchan en defensa de sus territorios. El genocidio palestino es el único motivo de orgullo del partido Likud, los sionistas y varias manadas de imbéciles nacionalistas. También hay ciudadanos israelitas que piensan lo contrario, y la mayoría de los judíos en el mundo que pueden mirar, sin censura ni represión, lo que hace su deleznable gobierno.
Miembros del Mossad fueron detenidos en Qatar y Arabia Saudita preparando ataques explosivos en esos paises. La “falsa bandera” es una especialidad de la casa, también de ingleses y yankis, y no podría dudarse que varios ataques atribuidos a Irán sobre complejos energéticos o turísticos sean en realidad acciones terroristas.
Algunos especialistas en geopolítica afirman que varias monarquías del Golfo mantuvieron diálogos con el Gobierno de Moscú para obtener su participación en un alto el fuego. Da la impresión que han dejado de confiar ciegamente en sus “socios protectores”. Puede ser resultado de la presión popular ( no son paises democráticos pero la gente existe).
También han hablado -los especialistas en geopolítica- de una cuestión no menor. EEUU estaría retirando sistemas de vigilancia y defensa aerea de Corea del Sur para instalarlos en Medio Oriente. Esto significaría que, como afirman algunos medios norteamericanos, hay faltantes en sus fuerzas armadas. En Corea del Sur ya no están tranquilos ante sus vecinos del Norte. Una sensación de indefensión los embarga. Igual que las monarquías serviles de EEUU que ven pasearse drones y misiles en sus cielos sin poder hacer nada.
Trump dijo que Irán está desesperado por negociar, Irán dijo que no tiene nada que negociar con EEUU. Las mentiras del agente naranja se multiplican locamente. Hace pocos minutos afirmó que tienen municiones para una guerra ilimitada. Otra mentira. Pueden tener enormes arsenales, pero los misiles, drones y sistemas se agotan y lleva tiempo fabricarlos (y mucho dinero). Un misil patriot cuesta aproximadamente cuatro millones de dólares. Israel lanza, promedio, de 2 a 4 de estos misiles ante cada misil iraní. Hacé la cuenta.
Gas y petróleo comenzaron a elevar su precio y esto es una señal de la constante que se manifestará hasta que termine el conflicto. Por el estrecho de Ormuz viaja el 30 por ciento del petróleo mundial.
Irán es un pais teocrático y capitalista. Su incidencia en la economía mundial a través de la resistencia a la agresión yanki-israelí lo convierte en el invitado disgustoso. Rusia no ha podido hacer tanto al respecto. Bueno, es que Rusia no está interesada en provocar profundas contradicciones al sistema capitalista, es más, sueña con sentarse a la mesa junto a EEUU.
Otra cosa es China, que ve en las marejadas de bolsas y bancos en estos momentos una buena oportunidad de negocios.
La guerra planificada y financiada por EEUU en Ucrania apuntaba a la balcanización de Rusia y el debilitamiento (hasta el absoluto servilismo) de Europa.
La guerra planificada y financiada por EEUU e Israel contra Irán tiene como objetivos acercar posiciones hacia China y sostener el predominio de Tel Aviv sobre los territorios de su Gran Israel.
No hay puntada sin hilo. El complejo militar industrial tiene otra oportunidad para perfeccionar máquinas y tácticas de guerra y probar nuevos explosivos, todo con el fin de ofrecer a los mercados productos de vanguardia.
Esto es más importante para Trump, Netanahyu y la banda sionista, que la gente que dicen defender.


