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jueves, 06 de mayo del 2021

La arrogancia intelectual y el acaparamiento del conocimiento

Los humanos son  máquinas biológicas de supervivencia,  buscan  acaparar  no sólo territorios, recursos y  los modos de sentimientos, emociones, pensamientos y conductas de otras personas, sino también, información o conocimiento. (los datos, ideas, valores o teorías filosóficas y  científicas etc.)

Los humanos también tienen   una profunda necesidad de reconocimiento, una necesidad de alto status, una necesidad de  sentirse  mejores o superiores a otros humanos. Una de las maneras de lograr alto estatus o de sentirse mejores o superiores a otros humanos, es presentarse  como una persona poseedora de gran saber.

Los humanos necesitan  conocer su  entorno  para poder satisfacer sus   necesidades físicas y psicológicas. Esta necesidad llevó a que poco a poco las sociedades fueran creando formas de conocimientos más complejos, surgiendo así, las primeras teorías acerca de la realidad natural y social, conocimiento mezclado con ideas mágicas o religiosas. Desde sus inicios, la escritura jugó y sigue jugando un papel fundamental en  la preservación y transmisión del conocimiento complejo.

Raymon Arond sostenía que todas las sociedades han tenido sus propios expertos, artistas y escribas. En otras palabras, todas las sociedades han tenido sus propios creadores, divulgadores y aplicadores  de conocimiento teórico y sistematizado, a los que podemos llamar “intelectuales “.

 Las diferentes  sociedades a través de la historia, han tenido sus propias  formas de acreditar a los que supuestamente poseen un gran saber. Los  acreditados como poseedores de un gran saber, están psicológicamente  motivados a acaparar el conocimiento que tanto prestigio les otorga.

 El  conocimiento  es un recurso valioso susceptible de ser acaparado o de sufrir intentos de ser acaparado.  Los intelectuales  han creado desde tiempos antiguos, mecanismos para limitar el acceso al conocimiento de aquellos a quienes consideran “ignorantes “. Entre esos  mecanismos están: La  imposición de canales  únicos de acceso al conocimiento y la negación de otros saberes diferentes al saber que producen y  controlan los intelectuales acreditados.

Los intelectuales son seres humanos,  y como cualquier ser humano, están deseosos de prestigio y de alto status, y la manera de conseguirlo es acaparar el  conocimiento.

 La invención de la imprenta significó mayor acceso al conocimiento, dándole un fuerte golpe  al monopolio del saber que tenían  intelectuales  de la época.  

El surgimiento de Internet  está poniendo en peligro el monopolio del control del  saber que tienen los intelectuales de esta época. Yuval Noah Harari se refiere al Internet como una especie de oráculo. En él se encuentra toda clase de información, desde información irrelevante y engañosa hasta información filosófica, técnica y científica.

Internet permite que mayor número de  personas tengan acceso a conocimiento, lo interpreten y lo divulguen, y produzcan más conocimiento, todo sin necesidad de haber ido a la academia o sin autorización de la academia. Talentos científicos, artísticos, entre otros, tienen visibilidad gracias a  Internet.

No sería  extraño   que un gobierno que promueva la alternativa de Internet como una forma de obtener, producir y visibilizar conocimiento sin necesidad de ir a la academia, sea acusado de ser “Antiintelectual “, porque la casta académica vería  amenazado su control sobre el saber.   

Recordemos que, los miembros de la  casta académica, tratando de mantener su prestigio o alto status, tratarán de nulificar otras formas de acceso al conocimiento.

Internet es una revolución tecnológica que ha permitido una  mayor circulación de información nunca antes vista en la historia de la humanidad. Es necesario aprovecharla para promover una revolución intelectual que nos lleve hacia un mayor progreso.

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