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martes, 27 de julio del 2021

Kim Jong-un acepta desmantelar programa nuclear de Corea del Norte

EEUU exige a Corea del Norte una promesa clara que contemple la eliminación rápida, verificable e irreversible de las armas nucleares

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El lí­der de Corea del Norte, Kim Jong-un, dijo este viernes que su voluntad es desmantelar totalmente el programa nuclear de su paí­s, según se desprende de la declaración conjunta emitida tras su reunión cumbre con el presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, en la localidad fronteriza de Panmunjom.

Los dos lí­deres se abrazaron después de la firma de la declaración. Moon habló de una "nueva era de paz". Los dos paí­ses ratificaron su objetivo común de lograr la desnuclearización total de la pení­nsula de Corea, aunque Kim no anunció ninguna medida concreta para alcanzar ese objetivo. Tampoco se mencionó su programa de misiles.

"Las dos Coreas hemos tardado mucho en encontrarnos y en estrechar las manos", dijo Kim en un discurso durante la cumbre. "Hemos esperado mucho tiempo para que llegara este momento", agregó el lí­der norcoreano.

"Como puedo ver hoy aquí­, el Sur y Corea del Norte son la misma gente, la misma sangre. No podemos ser separados", subrayó Kim. "No hay ninguna razón para que nos combatamos entre nosotros. Somos una sola nación".

Las dos partes coincidieron en que las últimas medidas son muy importantes para la desnuclearización, pero en el pasado ya fracasaron promesas parecidas porque no llegaron a aplicarse.

Las dos Coreas expresaron en la declaración conjunta la intención de entablar conversaciones multilaterales, con Estados Unidos y eventualmente también con China, para poner fin oficialmente a la Guerra de Corea (1950-53).

Corea del Norte y Corea del Sur se comprometieron a suspender todas las hostilidades recí­procas que sean una fuente de tensiones militares por tierra, mar y aire. Asimismo, acordaron mantener con regularidad conversaciones militares a alto nivel, entre los ministros de Defensa y generales, para adoptar medidas de distensión.

A partir del 1 de mayo deben suspenderse todas las acciones hostiles, incluyendo las emisiones de propaganda con altavoces instalados en la frontera y la distribución de octavillas en la zona desmilitarizada (DMZ). "En el futuro, la DMZ se convertirá prácticamente en una zona de paz", señala la declaración.

Además, las dos Coreas expresaron su voluntad de cooperar activamente  para construir un régimen de paz duradero, un objetivo que los lí­deres coreanos calificaron como una misión histórica que ya no se puede aplazar. "Declaramos que ya no va a estallar ninguna guerra en la pení­nsula de Corea".

Las dos partes también acordaron reanudar proyectos humanitarios conjuntos como las reuniones entre familias divididas como consecuencia de la Guerra de Corea.

El presidente de Corea del Sur anunció que planea visitar en el próximo otoño (boreal)  Pyongyang, la capital de Corea del Norte, para una segunda cumbre con Kim y el lí­der norcoreano se mostró dispuesto a viajar a Seúl si recibí­a  una invitación.

Esta fue la tercera cumbre intercoreana de la historia después de las de 2000 y 2007 y la primera entre Kim y Moon. Kim se convirtió hoy en el primer lí­der norcoreano en pisar territorio surcoreano y después invitó espontáneamente a Moon a cruzar la lí­nea fronteriza hacia Corea del Norte, por lo que entró en el vecino paí­s por  primera vez.

"En el momento en el que el presidente Kim cruzó la lí­nea de demarcación militar, Panmunjom se convirtió en sí­mbolo de paz y  no de separación", dijo Moon tras la primera ronda de conversaciones.

Durante  la segunda ronda, ambos lí­deres plantaron conjuntamente un árbol en la frontera como sí­mbolo de "paz y bienestar". Se trataba de un pino de 1953, cuando se firmó el alto el fuego. Simbólicamente los mandatarios utilizaron tierra y agua de montañas y rí­os famosos de las dos Coreas.

Estados  Unidos siguió la cumbre con grandes expectativas, ya que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunirá con Kim a finales de mayo o principios de junio.

Trump celebró los resultados afirmando que "¡la guerra de Corea va a terminar!" "Estados Unidos y todo su gran pueblo deberí­an estar muy orgullosos de lo que está ocurriendo ahora en Corea", dijo.

Los estadounidenses exigen a Corea del Norte una promesa clara de desnuclearización que contemple la eliminación rápida, verificable e irreversible de las armas nucleares.

Sin embargo, Kim anunció el pasado viernes la interrupción de sus ensayos nucleares y  de misiles por haber concluido su programa nuclear. El norcoreano dijo que así­ Corea del Norte contribuí­a a un "desarme mundial". Por eso, los expertos dudan de que realmente esté dispuesto a abandonar las armas nucleares y creen que solo lo estarí­a en caso de que todas las potencias  nucleares hicieran lo mismo.

Kim estuvo acompañado en la cumbre por el jefe de Estado de su paí­s, Kim Yong-nam, y su hermana, Kim Yo-jong, jefa del Estado Mayor. Los dos acudieron a los Juegos Olí­mpicos  de invierno en Corea del Sur. Ninguno se separó del lado de Kim durante  la cumbre y participaron en las negociaciones. Tan solo se anunció repentinamente la participación de la mujer del lí­der norcoreano, Ri Sol-ju, en la cena.

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CP / Agencias Internacionales
Redacción ContraPunto / Agencias y diarios internacionales
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