Atlantic City. En una reciente entrevista con CNN el miércoles 16 de julio, Jack O’Donnell, exgerente general del extinto Trump Plaza Hotel & Casino entre 1987 y 1990, reveló un episodio controvertido que ocurrió en los años ochenta. Según O’Donnell, Donald Trump y Jeffrey Epstein ingresaron al casino acompañados de tres mujeres, entre ellas una tenista de 19 años, con lo cual violaron claramente la ley de Nueva Jersey que prohíbe el acceso al área de juego a menores de 21 años.
La tarde siguiente al incidente, inspectores de la Comisión de Control de Casinos del estado ya esperaban a O’Donnell en su oficina. Uno de ellos, al ser aficionado al tenis, reconoció a una de las mujeres como la número 3 del mundo y aseguró que tenía 19 años, lo que confirmaba que no debería haber estado en la sala de juegos.
Lejos de imponer una multa formal, la comisión decidió dar a Trump una “segunda oportunidad”—sin sanciones económicas—pero ordenó a O’Donnell llamarlo personalmente para reprenderlo.
Según O’Donnell:
“Y, por cierto, no va a verse bien, tú y ese tipo llamado Epstein bajando aquí con esas jóvenes”.
Durante la llamada, le advirtió que su amistad con Epstein y su presencia en el casino con mujeres jóvenes podía repercutir negativamente en su reputación pública.
O’Donnell describe a Epstein como “su mejor amigo” en ese periodo, refiriéndose a la frecuencia con la que ambos viajaban juntos a Atlantic City para “eventos especiales”.
Reacciones y contexto contemporáneo
La Casa Blanca rechazó categóricamente las afirmaciones de O’Donnell, calificándolo de mentiroso y atacando su credibilidad con fuertes términos.
Trump ha buscado distanciarse de sus vínculos históricos con Epstein, quien tuvo una condena por delitos sexuales antes de su muerte en prisión en 2019.
Medios como The Washington Post y The Independent señalan que, aunque Trump y Epstein coincidieron en círculos sociales en Palm Beach y Nueva York, no hay evidencia pública que relacione a Trump con las actividades criminales de Epstein y que su cercanía se habría interrumpido alrededor de 2004 después de disputas sobre propiedades en Florida.
Sin embargo, la controversia sobre la reticencia gubernamental para publicar expedientes completos del caso Epstein continúa generando presión pública, incluso dentro del movimiento MAGA, donde varios seguidores expresan desconfianza en el manejo oficial.
Análisis y posibles implicaciones
Estas acusaciones de O’Donnell añaden una pieza relevante al debate sobre la relación entre Trump y Epstein. Aunque no se vincula directamente a Trump con la actividad criminal de Epstein, sí pone en duda la solidez del distanciamiento público que ha venido aplicando. A falta de evidencia adicional que relacione a Trump con delitos, los hechos —una violación normativa, sí— muestran la cercanía entre ambos durante los años 80 y la exposición pública a una imagen potencialmente dañina.
Fuentes:
-CNN
-PEOPLE.COM
-LATIN TIME


