Por Alonso Rosales
La Policía desplegó miles de agentes en Nueva Delhi, arrestó a tres dirigentes del movimiento juvenil de las “Cucarachas” y restringió el acceso a internet, el transporte y espacios públicos. La movilización exige la renuncia del jefe electoral en medio de acusaciones de exclusión de votantes.
La Policía de India desplegó este sábado un amplio operativo de seguridad en Nueva Delhi para impedir una manifestación convocada por el movimiento juvenil conocido como el “Partido de las Cucarachas” (CJP), cuyos integrantes denuncian presuntas irregularidades en la revisión del padrón electoral. La operación dejó más de 2.000 personas detenidas, según fuentes del Ministerio del Interior citadas por Reuters, incluidos tres de los principales dirigentes de la organización.
Los arrestos de Abhijeet Dipke, Saurav Das y Ashutosh Ranka se produjeron cuando los tres llegaban a la capital india procedentes de Mumbai. El movimiento denunció que las detenciones fueron planificadas para desarticular su liderazgo antes de que comenzara la protesta, convocada para exigir la renuncia del comisionado jefe electoral, Gyanesh Kumar.
La movilización fue bloqueada por las autoridades, que argumentaron que no había sido autorizada porque la solicitud se presentó fuera del plazo establecido. Sin embargo, la magnitud del operativo reavivó las críticas de sectores opositores, que acusan al Gobierno del primer ministro Narendra Modi de restringir el derecho a la protesta y debilitar los espacios de disidencia.
Un despliegue policial que paralizó sectores de Nueva Delhi
Miles de policías y efectivos paramilitares fueron desplegados en la capital, con barricadas, controles vehiculares y centros provisionales de detención. Las autoridades establecieron 37 puntos de bloqueo y habilitaron 15 instalaciones temporales para retener a los manifestantes.
Además, se interrumpió el servicio de internet móvil en un área de aproximadamente cuatro kilómetros alrededor de una zona estratégica del centro de Nueva Delhi, mientras decenas de estaciones de metro y mercados fueron cerrados o afectados por las restricciones.
Las detenciones también alcanzaron a legisladores opositores, abogados, periodistas y sus equipos de trabajo. De acuerdo con los reportes difundidos por medios internacionales, varios representantes políticos fueron retenidos durante el operativo, mientras que la intervención del presidente del Tribunal Supremo, Surya Kant, contribuyó a gestionar la liberación de decenas de abogados.
La actuación policial provocó cuestionamientos sobre el respeto a las libertades democráticas. El legislador opositor John Brittas criticó el despliegue y se preguntó si todavía existían condiciones para ejercer los derechos ciudadanos en el país.
Por su parte, el Partido Popular Indio (BJP), encabezado por Modi, defendió el resultado del operativo. Su portavoz, Sambit Patra, calificó la movilización como un intento fallido de elementos que describió como anárquicos.
La reforma electoral que encendió el descontento
El origen de las protestas es la denominada Revisión Especial Intensiva del padrón electoral, impulsada por la Comisión Electoral de India. Según las cifras recogidas en los reportes, alrededor de 130 millones de nombres han sido eliminados de las listas de votantes, una medida que ha generado preocupación entre organizaciones juveniles y partidos opositores.
Las autoridades sostienen que la revisión busca depurar los registros, eliminar duplicaciones y retirar los nombres de personas fallecidas, trasladadas o que no pudieron ser localizadas. Según la explicación oficial, entre los registros eliminados figuran aproximadamente 63 millones de personas que cambiaron de residencia, 30 millones que no pudieron ser localizadas y 28 millones de fallecidos.
La Comisión Electoral rechaza las acusaciones de manipulación y asegura que quienes hayan sido excluidos por error pueden solicitar su reincorporación al padrón.
Sin embargo, los partidos opositores sostienen que las supresiones podrían perjudicar de manera desproporcionada a sus electores y favorecer al BJP. También han cuestionado la legitimidad de los resultados de las elecciones estatales celebradas en mayo, aunque estas acusaciones no equivalen por sí mismas a una demostración de fraude electoral.
La controversia se intensificó después de que el diario The Indian Express informara sobre cuestionamientos de dos comisionados electorales a las revisiones realizadas bajo la dirección de Gyanesh Kumar.
Un movimiento juvenil que vuelve a desafiar a Modi
El movimiento de las “Cucarachas” surgió en mayo de 2026 y ganó notoriedad tras encabezar protestas contra presuntas filtraciones de exámenes. Sus movilizaciones contribuyeron a la dimisión del ministro de Educación en julio, un revés político significativo para el Gobierno nacionalista de Modi, que lleva más de una década en el poder.
La nueva confrontación coloca a la juventud en el centro de una disputa que va más allá de una reforma administrativa: la confianza en las instituciones electorales y las garantías para participar en la vida política.
Tras la detención de sus principales dirigentes, el portavoz Ajinkya Shinde llamó a mantener las protestas durante los próximos días hasta conseguir la renuncia del jefe electoral.
Aunque todavía no está claro si la movilización logrará modificar la política electoral, la respuesta policial ha ampliado el debate sobre los límites de la autoridad estatal y el derecho de los ciudadanos a manifestarse.
Con las próximas elecciones nacionales previstas para 2029, los comicios estatales de 2027, particularmente en Uttar Pradesh y Gujarat, podrían convertirse en una prueba importante para medir el impacto político de este descontento.
Por ahora, la crisis deja una pregunta de fondo para la democracia india: ¿cómo garantizar la integridad del padrón electoral sin debilitar el derecho al voto, la libertad de expresión y la posibilidad de cuestionar las decisiones del poder?
Fuentes: Reuters, Associated Press (AP) y EFE




