El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) detuvo el lunes en Baltimore al salvadoreño Kilmar Abrego García, de 30 años, mientras se tramita su posible deportación a Uganda. La secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Kristi Noem, confirmó que el detenido está siendo procesado por las autoridades migratorias.
Aunque no se ha definido el destino final, se ha mencionado la posibilidad de deportarlo a Uganda, lo que ha generado cuestionamientos legales por parte de la defensa.
Antecedentes del caso
- En marzo de 2025, Abrego fue deportado a El Salvador debido a un “error administrativo”.
- En abril, una orden judicial obligó a su retorno a Estados Unidos.
- En junio, reingresó al país tras cumplir con la disposición judicial.
Acusaciones por tráfico de personas
- En 2022 fue detenido en Tennessee, acusado de transportar a ocho personas sin equipaje.
- Enfrenta un proceso judicial en Nashville por cargos de tráfico de personas.
- La administración Trump le ofreció un acuerdo de culpabilidad que implicaba deportación a Costa Rica; al rechazarlo, surgió la posibilidad de enviarlo a Uganda.
Liberación condicional y nueva detención
El pasado viernes, Abrego fue liberado bajo libertad condicional y se reunió con su familia después de 160 días de separación. Minutos más tarde, recibió la notificación de intención de deportación a Uganda.
Tres días después, al acudir a una cita programada con ICE en Baltimore, fue arrestado nuevamente.
Demanda federal en Maryland
El abogado de Abrego, Simon Sandoval-Moshenberg, presentó una demanda ante un tribunal federal en Maryland, solicitando que se detenga cualquier deportación hasta que su cliente pueda impugnarla legalmente.
Según el jurista, se pedirá una orden provisional que garantice el derecho al debido proceso y evite su deportación inmediata a cualquier país.
Situación actual
- Abrego permanece bajo custodia de ICE.
- El proceso judicial en Nashville por tráfico de personas continúa abierto.
- El destino de su eventual deportación aún no ha sido confirmado por la Casa Blanca ni por las autoridades migratorias.


