jueves, 12 de mayo del 2022
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Fallece arzobispo emérito de San Salvador Fernando Sáenz Lacalle

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En 2012 fue diagnosticado de Alzheimer, según informó el arzobispado, dicha enfermedad limitó su actividad pastoral.

El arzobispo emérito de San Salvador, Fernando Sáenz Lacalle, falleció a los 89 años de edad, este jueves, según confirmaron el canciller católico salvadoreño, Rafael Urrutia, y el sacerdote, Juan Chopín.

Sáenz Lacalle estaba luchando contra el Alzheimer desde hace 10 años, que combinado con otras enfermedades generó que falleciera en su residencia en La Libertad.

El Arzobispado de San Salvador ha confirmado capilla ardiente para su funeral y el entierro será en la cripta de Catedral Metropolitana. Se prevé que las actividades de su funeral inicien la tarde de este jueves.

La última vez que se le vio públicamente fue el pasado 23 de enero del 2022, en la misa de beatificación del sacerdote Rutilio Grande, donde se observó un caminar con dificultad.

Según datos biográficos provistos por la Arquidiócesis, Fernando Sáenz Lacalle nació en Cintruénigo, España, el 16 de noviembre de 1932; fue el décimo obispo y sexto arzobispo de San Salvador.

Monseñor Sáenz Lacalle tenía una Licenciatura en Ciencias Químicas, de la Universidad de Zaragoza; y estudios de filosofía y de Sagrada Teología en la Pontificia Universidad Lateranense de Roma.

Fue ordenado sacerdote el 9 de agosto de 1959 en Madrid, incardinado en en la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz (Prelatura del Opus Dei). En 1962 fue enviado a El Salvador, al recién fundado Opus Dei de San Salvador.

El Papa Juan Pablo II lo nombró como osbipo auxiliar de Santa Ana el 22 de diciembre de 1984 y recibió la consagración Episcopal el 6 de enero de 1985. Se desempeñó en ese cargo hasta 1995. Luego, el religosos fungió como arzobispo de San Salvador, entre 1995 y 2008. En 1996 recibió al Papa Juan Pablo II, en su segunda visita a El Salvador.

Se le conoce como impulsor de la Universidad Católica de El Salvador (UNICAES), en donde impartió clases y gestionó becas en universidades extranjeras para preparar a los futuros docentes.

“Amigable. De una profunda piedad a la Sagrada Eucaristía. Buen predicador de la vida de Cristo y la Virgen María. Su trabajo sacerdotal lo llevó a visitar a pie cantones y caseríos; celebraba la Santa Misa a los habitantes, y a los socios del Club Sherpas, papás e hijos a quienes acompañaba por volcanes y montañas en campamentos y excursiones por todo el país”, apuntan en su biografía oficial dada a conocer hoy.

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Redacción ContraPunto
Nota de la Redacción de Diario Digital ContraPunto
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