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martes, 18 de mayo del 2021

Ellas explican cómo viven el clí­max

Mujeres hablan sobre su experiencia durante el climax

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El escritor americano JD Salinger escribió una vez que “el cuerpo de una mujer es como un violí­n: se necesita un músico fantástico para tocarlo bien”. Una vez se conoce el camino, se sabe dónde tocar y acariciar o qué movimientos y posturas seguir, son muchas las mujeres que consiguen alcanzar el éxtasis. El problema es que no hay una norma que pueda cumplirse con todas las mujeres y cada una siente cosas diferentes al tener un orgasmo. Pero… ¿cosas cómo qué?.

“La mayorí­a de nosotras no sabemos cuándo ni cómo sucede y no tenemos a nadie a quien preguntar porque en nuestra cultura simplemente no se habla de ‘esas cosas'”, comenta contrariada Emma McGowan en Bustle, y se plantea cómo vamos a ayudar a otras chicas jóvenes a tomar el control sobre su sexualidad y descubrir el placer si no hablamos nunca del tema.

“Estamos en condiciones de ir a la Luna pero no entendemos lo suficiente sobre cómo funcionan nuestros propios cuerpos", comenta el endocrino y profesor de sexologí­a en la Universidad de Roma Tor Vergata Emmanuele Jannini, quien lleva años esforzándose en desentrañar el misterio del orgasmo femenino.

Para intentar averiguar un poco más sobre lo que ocurre durante el orgasmo femenino e incluso buscar similitudes entre los que disfrutamos unas y otras, cinco mujeres describen en Bustle lo que sienten cuando llegan al clí­max, y algunas sensaciones se parecen bastante.

Lo que se experimenta al llegar al clí­max

“Las sensaciones comienzan en las plantas de los pies que se ponen calientes y siento un hormigueo”, explica Jess, de 26 años, “después va subiendo por mis piernas que se ponen en tensión hasta que hay un especie de explosión y es como si todo mi cuerpo se descontracturase”.

El doctor Barry Komisaruk de la Universidad de Rutgers en Nueva Jersey, uno de los principales referentes en la investigación en cuanto a las reacciones cerebrales durante las relaciones sexuales, afirma que “las similitudes entre hombres y mujeres durante el orgasmo son mucho mayores que las diferencias”. “Se activa el cerebro, todos los sistemas se ponen en marcha y le cuesta distinguir entre las diferentes actividades”, continua Komisaruk. Lo que explicarí­a por qué no podemos pensar en otra cosa cuando estamos teniendo un orgasmo.

“Una vez se alcanza, sin embargo, ocurren algunas diferencias importantes, lo que podrí­a a explicar por qué los hombres y las mujeres reaccionan de manera diferente después del clí­max”. Según descubrió Komisaruk en una investigación conjunta con Kachina Allen, en el perí­odo inmediatamente posterior al orgasmo regiones especí­ficas del cerebro masculino no responden para impulsar la estimulación sensorial de los genitales mientras que “en los cerebros femeninos esa señal continúa activada”, sentencian los doctores. Hecho que explicarí­a por qué para las mujeres es relativamente más sencillo experimentar orgasmos múltiples.

Otra lectora de Bustle con el pseudónimo Trouble, de 23 años, comenta que en su caso la intensidad y las reacciones de su cuerpo al tener un orgasmo dependen de cómo llegue a ellos: “Cuando estoy sola y uso mi vibrador preferido es como si pasase un relámpago por mi columna vertebral y en mi estómago; cuando simplemente me froto durante horas, es como si todos mis músculos se calentasen a la vez; y cuando estoy con mi pareja siento el orgasmo dentro de mí­, más profundo y es como si se concentrase debajo de mi cuerpo”.

Como en el caso de la anterior, las sensaciones para Sam, de 33 años, también “varí­an”, asegura. Para ella el camino hacia el orgasmo es “un juego mental maravilloso” que se traduce en sentir algo parecido a “espasmos ultrasensibles y un placer incontrolable”.

La mayorí­a de las mujeres tienen orgasmos clitoridianos y, por lo que apunta esta descripción, Sam podrí­a ser una de ellas. No fue sino hasta el siglo XVI que el clí­toris comenzó a ser descrito como una estructura fí­sica distinta, común a todas las mujeres, con la función de inducir placer. Aunque fue en 1559 cuando el profesor de anatomí­a Realdo Columbo describió el clí­toris como “la llave del placer de una mujer”, el goce femenino pasó a segundo plano y el clí­toris, quedó en el olvido ““al menos para los anatomistas y médicos”“ hasta bien entrado el siglo XX.

Por suerte, hoy no se obvia su existencia y la mayor parte de las investigaciones sobre los orgasmos femeninos se centran en el clí­toris ya que por esta pequeña puntita pasan cerca de 8.000 terminaciones nerviosas.

Algo más romántica es la descripción del orgasmo que hace Maplechaser, de 28 años, qué traslada a esos famosos insectos que se dice nos acompañan cuando nos enamoramos a sus genitales: “Siento como si en el interior de mi vagina estuviese revoloteando sus alas. Igual que si tuviese dentro una jod**a mariposa”.

Otra usuaria de la web, que utiliza su inicial para contar su experiencia en primera persona, podrí­a tener mas que ver con la eyaculación femenina. “Cuando tengo un orgasmo siento como si mi clí­toris expulsase lentamente agua caliente hacia fuera”, asegura S., de 21 años. Diferentes estudios cientí­ficos que se han estudiado el complejo entramado de vasos sanguí­neos y terminaciones nerviosas que hay en la zona del conocido como punto G, sugieren que para una minorí­a de las mujeres ““en particular aquellas que tienen fortalecidos los músculos del suelo pélvico”“, la estimulación de esta zona podrí­a provocar orgasmos intensos y la liberación de una pequeña cantidad de lí­quido por la uretra (que no, no es orina). ¡Felicidades S.! Parece que eres una de las elegidas.

Fuente El Confidencial
Autora Alba Ramos Sanz

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Nota de la Redacción de Diario Digital ContraPunto
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