spot_img
sábado, 4 julio 2026

El régimen talibán denuncia que Pakistán mató 400 muertos en ataque a centro de rehabilitación

¡Sigue nuestras redes sociales!

Alonso Rosales, analista internacional

El régimen de Talibán elevó este martes 27 de marzo a 400 el número de muertos y a 250 los heridos tras un bombardeo aéreo que atribuye a Pakistán contra el hospital Omid, un centro de rehabilitación de drogodependientes con capacidad para 2,000 camas ubicado en Kabul.

De acuerdo con las autoridades talibanas, los equipos de rescate continúan recuperando cadáveres calcinados entre los escombros del complejo hospitalario, que quedó prácticamente reducido a cenizas mientras los pacientes dormían. La magnitud del ataque ha generado una fuerte conmoción en el país, agravando la ya delicada situación humanitaria.

El principal portavoz del régimen, Zabihullah Mujahid, fue más allá en declaraciones a la cadena Tolo News, donde acusó a Pakistán de emplear “tácticas israelíes” al atacar deliberadamente infraestructuras médicas. Según Mujahid, este incidente “elimina cualquier posibilidad de resolución diplomática” entre ambas naciones.

“Con este ataque al hospital, Pakistán ha cruzado una línea roja”, subrayó el portavoz, haciendo referencia a la violación de la soberanía afgana y al alto número de víctimas civiles. Asimismo, insistió en que se trata de un acto que no quedará sin respuesta.

Las amenazas de represalia no son nuevas. La semana pasada, el Ministerio de Defensa afgano advirtió que las fuerzas talibanas estaban preparadas para sostener un conflicto prolongado de hasta diez años y que cualquier agresión contra Kabul sería respondida con una ofensiva directa sobre territorio pakistaní.

Por su parte, el gobierno de Pakistán rechazó categóricamente las acusaciones. En un comunicado oficial, su Ministerio de Información negó haber bombardeado un centro médico y aseguró que sus operaciones militares son “altamente precisas y focalizadas”.

En ese contexto, Islamabad responsabilizó al Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP) de los recientes atentados en su territorio, señalando que este grupo cuenta con refugio y apoyo dentro de Afganistán, acusación que Kabul ha negado reiteradamente.

El incidente amenaza con escalar aún más las tensiones entre ambos países vecinos, en una región históricamente marcada por conflictos armados, rivalidades geopolíticas y la presencia de múltiples actores insurgentes. Analistas advierten que, de no mediar esfuerzos internacionales, la situación podría derivar en un enfrentamiento abierto con consecuencias impredecibles para la estabilidad regional.

También te puede interesar

Últimas noticias