Por Juana Ramírez de Pinkas
Recordando momentos de la infancia, cuando todo era un juego, en ese tiempo las niñas jugaban con muñecas, los niños con autos; eran primos lejanos y la familia se reunía siempre.
¿Cómo pasó de la inocencia a la adolescencia y luego el amor inocente que espantó a la familia? ambos fueron separados y llevados a internados pero nunca falta una Celestina que se convirtió en mensajera y cómplice, la familia respiraba tranquila ya no había peligro de que se enamoran y pasaran a más.
Pero el destino los unió, se casaron y visitaron a la familia, ella llevaba en sus brazos una muñeca pero de verdad y el conducía un auto y no de juguete, cuando dos personas están destinadas a estar juntas, nada ni nadie los separa.


