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viernes, 17 de septiembre del 2021

Economí­a del calentamiento global

Después del Acuerdo de Parí­s, algunos paí­ses ricos han insistido en continuar ejecutando polí­ticas que harán aumentar el calentamiento global

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La temperatura que permite la vida en el planeta tierra, es mantenida por los gases de invernadero, si éstos no existieran el frí­o serí­a extremo, pero el exceso de estos gases hace aumentar la temperatura por encima de lo normal causando efectos negativos para la humanidad. La naturaleza hace que la cantidad de gases de invernadero se modifique en la medida que varí­a la distancia de la tierra al sol, en el proceso de rotación de la tierra alrededor mismo; en el caso de la tierra han existido condiciones naturales que han permitido absorber el exceso de estos gases, permitiendo el mantenimiento de una temperatura favorable para la vida en el planeta.

El calentamiento global o cambio climático es un fenómeno generado por la humanidad cuando comenzó a realizar actividades productivas, de consumo y sociales, haciendo que se incrementara la emanación de gases de invernadero (dióxido de carbono, metano y óxido de nitrógeno), llamados así­ porque retienen parte del calor. Este efecto negativo del desarrollo económico y social se hizo evidente con la llamada Revolución Industrial, la cual incorporó el uso de combustibles fósiles a los procesos productivos, emitiendo grandes cantidades de gases de invernadero a la atmósfera;  a partir de la revolución industrial el calentamiento global se ha venido acelerando, llegando en la actualidad a niveles tan altos que comienzan a verse consecuencias desastrosas para la humanidad: deshielo polar, el aumento del nivel del mar, sequí­as, inundaciones,  tormentas, plagas, y lo más importante es que varias especies de animales y plantas tenderí­an a extinguirse.

La mayorí­a de paí­ses del mundo están muy preocupados por el fenómeno del calentamiento global, porque amenaza la existencia de la vida en el planeta; principalmente  aquellos que somos paí­ses pobres, contribuimos relativamente poco al calentamiento global y estamos sufriendo las consecuencias; a diferencia de varios paí­ses ricos, altamente  industrializados, productores de vehí­culos y maquinaria de combustión, cuyas poblaciones utilizan una gran cantidad de calefacción y enfriamiento artificial de sus casas, oficinas y fábricas y que no están dispuestos a contribuir equitativamente a disminuir la emisión de gases de invernadero (quien daña más, paga más)..

Las Naciones Unidas ha venido haciendo un gran esfuerzo para definir y poner en práctica una estrategia que consiste en disminuir las causas del calentamiento global (mitigación), que   la humanidad  se adapte al calentamiento global que ya existe (adaptación) y que se fortalezca su capacidad de resistir y superar las consecuencias desastrosas del mismo (resilencia). El mayor éxito de este esfuerzo para enfrentar el problema del calentamiento global fue el Acuerdo de Paris,  en el cual  se definieron metas para disminuir su aumento, así­ como programas de adaptación y de resilencia.

Después del  Acuerdo de Parí­s, algunos paí­ses ricos han insistido en continuar ejecutando polí­ticas  que harán aumentar el calentamiento global; otros quieren que sea decisión de cada paí­s la medida en que colaboran para impedir que siga haciéndose más grande ese problema, es el caso de los paí­ses petroleros y gasí­feros y curiosamente de nuestro paí­s.

En el Salvador existe una Mesa de Cambio Climático integrada por varias organizaciones de la sociedad civil, que pretende propiciar, dinamizar y fortalecer la incidencia polí­tica,  para que el abordaje de medidas de respuesta y el desarrollo de marcos polí­ticos y normativos sobre cambio climático, sustenten la mitigación real y efectiva y la adaptación idónea, apropiada y oportuna a nivel nacional e internacional. En la sesión de esta mesa, realizada la semana pasada, se redactó un documento de posicionamiento que contiene lo siguiente:  la  pertinencia de continuar las negociaciones multilaterales bajo la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático; la expectativa de lograr avances importantes en la próxima Conferencia de las partes (COP-23); la identificación de aspectos claves a ser negociados; un análisis crí­tico constructivo de la forma en que está trabajando los aspectos relativos al cambio climático el Ministerio de Medio Ambiente (MARN); propone que el documento de avances o contribuciones de la delegación salvadoreña no sea tan deficiente, como el presentado en la conferencia anterior; que el borrador de ese documento sea divulgado y consultado en forma  oportuna, clara, pública y transparente, con los actores y sectores relevantes de la sociedad, con el fin de legitimar la posición oficial del Estado salvadoreño; así­ también, demanda que el paí­s se desligue del grupo de  paí­ses petroleros y gasí­feros, ya que sus posicionamientos debilitan el proceso para conseguir las metas globales para atenuar el calentamiento global.

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Santiago Ruiz
Columnista Contrapunto
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