spot_img
spot_img
domingo, 26 de septiembre del 2021

Día de la desaparición forzada 2021

El experto en criminología y columnista de ContraPunto, Ricardo Sosa, analiza los casos de desapariciones forzadas, que tuvieron lugar durante la Guerra Civil de los Ochentas en El Salvador.

spot_img

Cada 30 de agosto se conmemora el Día Internacional de las Víctimas de desapariciones forzadas, desde el año 2010 por medio de la Asamblea General de las Naciones Unidas mediante resolución A/RES/65/209, ya que la desaparición forzada es utilizada para infundir terror en los ciudadanos, ya que genera una sensación de inseguridad que afecta a una comunidad determinada, y sociedad en general.

Es un problema mundial, del cual lastimosamente no escapa El Salvador, y precisamente ese año 2010 que se establece esa conmemoración ya la fiscalía general de la República registraba desaparecidos en la presente década como tipología delictiva de privación de libertad.

Durante más de diez años  he desarrollado diferentes abordajes sobre los desaparecidos en El Salvador, al estudiar e investigar este fenómeno criminal desde la época del denominado “proceso de pacificación” conocido y denominado mediáticamente  como “tregua con los criminales” en el año 2012  autorizada por el expresidente Mauricio Funes y que esta judicializado, y tratar de aproximarme a la realidad compleja de este delito; es de mucha satisfacción para mi escribir en esta conmemoración del año 2021 que existen avances significativos por parte de la FGR y la PNC, que se comprueban y se miden con los indicadores y evidencia empírica que indican disminuciones significativas en los reportes de denuncias diarias de personas desaparecidas, esto es así de claro y verdadero; y es gracias a que la PNC y FGR han tomado decisiones valientes y contundentes,  en primer lugar de reconocer que el drama de los desaparecidos en una realidad en El Salvador, y que estas desapariciones son cometidas por persona particular, crimen organizado o las pandillas, y que han causado mucho daño en las familias afectadas, además han sensibilizado a funcionarios de sus Instituciones, existe calidad técnica especializada de mujeres y hombres en ambas Instituciones, están trabajando en unidad y de manera coordinada, y sus equipos especializados han conformado una comisión bipartita para poder poner al servicio de la población lo mejor de sus capacidades humanas y tecnológicas para contar con registros actualizados y mejorar los instructivos y protocolos de actuación. Y en las últimas semanas se ha invitado e incluido al IML de la CSJ.

La semana anterior se ha firmado un nuevo convenio que forma parte de una segunda fase de cooperación entre el Ministerio de Justicia y Seguridad, FGR, CSJ,  con el apoyo invaluable de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el DelitoUNODC y el gobierno de Canadá, denominado “Fortalecimiento a la implementación de herramientas de gestión para casos de desapariciones y torturas vinculados al crimen organizado que afectan a mujeres, hombres y jóvenes en El Salvador” que busca fortalecer el trabajo de todas las instituciones para la investigación y represión de todos los delitos relacionados, sin lugar a dudas son buenas nuevas para las víctimas y para el país.

Este es un año de conmemoración de mucha esperanza, son buenas noticias las que han generado la PNC, FGR, Ministerio de Justicia y Seguridad Pública, IML, en los últimos doce meses. Sin olvidar que no es suficiente, porque aún existen personas desaparecidas que debemos encontrar, y llevarlas de regreso a casa, porque cada persona cuenta, y no hay que parar de buscarlas.

spot_img

También te puede interesar

Participe con su comentario

Ricardo Sosa
Máster en criminología , experto en seguridad pública, nacional y ciudadana. Columnista y analista de ContraPunto
spot_img

Últimas noticias