spot_img
martes, 7 julio 2026

Cumbre de la OTAN abre en Ankara marcada por aumento del gasto militar, en claro guiño a exigencias de Trump

¡Sigue nuestras redes sociales!


Por Alonso Rosales


El analista militar europeo François Heisbourg sostiene que el aumento del gasto refleja “una adaptación tardía pero necesaria ante amenazas múltiples, especialmente Rusia y China”.
Por su parte, la investigadora Claudia Major considera que “Europa está respondiendo más a presiones políticas de Washington que a una estrategia propia coherente”.
En tanto, el especialista británico Michael Clarke advierte que “el riesgo es que el rearme acelerado genere tensiones internas y desvíe recursos de prioridades sociales clave”.

La capital de Turquía se convirtió en el epicentro del poder militar occidental con el inicio de la cumbre de la OTAN en Ankara, desarrollada entre el 7 y 8 de julio, en un contexto marcado por el aumento significativo del gasto en defensa y las crecientes presiones de Estados Unidos para que sus aliados cumplan con nuevos compromisos financieros.

Desde el arranque del encuentro, el secretario general de la alianza, Mark Rutte, instó a los países miembros a acelerar una “revolución” en la industria de defensa, subrayando la urgencia de fortalecer capacidades militares frente a amenazas globales. “No podemos darnos el lujo del tiempo”, afirmó durante un foro paralelo sobre el sector.

En paralelo, el presidente estadounidense Donald Trump llegó a Ankara con el objetivo de presionar a sus aliados para que cumplan la meta de destinar el 5 % de su Producto Interno Bruto (PIB) al gasto en defensa, una exigencia que ha generado tensiones dentro de la alianza.

Durante la jornada se anunciaron acuerdos millonarios que evidencian el avance del rearme europeo. Entre ellos destaca la adquisición de aviones de vigilancia GlobalEye, la ampliación de flotas aéreas estratégicas con aeronaves Airbus A400M y A330 MRTT, así como nuevos programas de drones y sistemas antidrones valorados en más de 40.000 millones de dólares para los próximos años.

Empresas del sector como Lockheed Martin y Rheinmetall anunciaron acuerdos de cooperación para la producción de misiles, mientras que Canadá confirmó la compra de submarinos en lo que representa el mayor contrato militar de su historia.

El contexto geopolítico añade presión a las decisiones adoptadas en Ankara. La guerra en Ucrania continúa siendo un factor determinante, con el presidente Volodímir Zelenski solicitando mayor apoyo militar, especialmente sistemas de defensa aérea. Desde Moscú, el Kremlin, a través de su portavoz Dmitri Peskov, aseguró que seguirá de cerca los resultados de la cumbre, advirtiendo que la estrategia de la OTAN refuerza la confrontación.

Sin embargo, no todos los miembros comparten el entusiasmo por el incremento del gasto militar. Algunos gobiernos europeos han expresado preocupación por el impacto económico de estas medidas, que podrían implicar mayores impuestos o recortes en áreas sociales.

La cumbre de Ankara evidencia una OTAN en plena transformación, presionada por el liderazgo estadounidense y obligada a redefinir su estrategia en un entorno internacional cada vez más volátil. El desafío ahora será equilibrar el fortalecimiento militar con la estabilidad política y económica de sus Estados miembros.

Fuentes: Reuters, AP, EFE.

También te puede interesar

Últimas noticias