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martes, 19 de octubre del 2021

Cultivando la Educación, con la Cría de Camarón

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Por Wilfredo Díaz (texto y fotos)

La acuicultura consiste en la cría de camarones para consumo humano y comercial. Este proyecto, lo inició el doctor japonés, Motosaku Fujinaga en 1933. Diez años después de estudiar la biología de estos crustáceos, en 1955 inició el cultivo comercial.

Fujinaga, compraba camarones hembras que estaban listas para desovar cientos de huevos. Cuando las larvas estaban en estado juvenil, las trasladaba a estanques que había construido para darles de comer almejas, gusanos y trozos de calamar, hasta que alcanzaban tallas apropiadas para su comercialización.

Son las 4 y 30 de la mañana, nos acompaña un amanecer espectacular, donde solo escuchas el cantar de las gallos, grillos, vacas, ranas y donde Jennifer Esmeralda Flores Calderón, estudiante egresada de la carrera de Ingeniería Agronómica del departamento de zootecnia de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de El salvador, se prepara para iniciar su arduo trabajo.

Se traslada a las piscigranjas de camarón de lunes a viernes, para criar, cuidar y dar de comer a unas 900 mil larvas aproximadamente, que se cultivan en el Rancho Muñoz, ubicado en el cantón las Animas del municipio de Zacatecoluca, departamento de la Paz, El Salvador, como parte de su pasantía que realiza, para graduarse como Ingeniera Agrónoma.

“La idea de hacer este proyecto en una camaronera, nace en mi tercer año de carrera, momento que cursaba la materia, Especies Menores. Nos llevaron a realizar prácticas al Centro de Desarrollo de la Pesca y Acuicultura (CENDEPESCA) del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), para estudiar los peces que se mantienen en ese lugar, como las Tilapias. Ese día discutimos el tema, Sexado entre los Peces, es decir verificar su estado masculino y femenino”.

“Me gusto hacer el estudio de los peces, pero nunca me imaginé, que terminaría haciendo por seis meses mi trabajo de graduación del Cultivo de Camarones, proyecto, que lo inicie en Marzo del 2021”.

“Este año ha sido muy productivo para mi, estoy desarrollando mi trabajo de investigación de camarones, “Establecimiento de una granja productora de camarón marino, con sistema de manejo semi intensivo, bajo el enfoque de buenas prácticas, en el municipio de Zacatecoluca”, al finalizarlo podré graduarme.

“Además, recién finalizo la producción del libro, Reconocimiento de Insectos Fitófagos, asociados a Hortalizas. Me llevó un año hacerlo, servirá a estudiantes y docentes de la facultad de Agronomía y a las mujeres que se dedican a la agricultura”, asegura Jennifer Calderón.

El trabajo que realiza Jennifer en la camaronera no es nada fácil, más bajo ese ardiente sol y madrugar todos los días. Su función es recopilar datos físico-químico del agua, tomando datos de muestreos sobre el crecimiento y población del camarón, lo cual hay que darles de comer cada hora y media cada día.

Se levanta, desayuna, prepara sus utensilios de trabajo y sale rumbo a los estanques, que están a unos dos kilómetros aproximadamente de distancia. En las piscigranjas debe de estar a las seis de la mañana, preparar la comida de los camarones, porque a las siete en punto debe de darles de comer.

“Es un trabajo duro, difícil, entretenido y enriquecedor de conocimiento. Mi trabajo inicia muy temprano y no tengo hora de salida. Por la noche, hago mis reportes de control de crecimiento del camarón, para entregárselo al dueño de la empresa. El cuido de este crustáceo es bien delicado, su crecimiento es de dos a tres meses, todo depende del manejo, cuido, alimentación, monitoreo constante y control del agua de los estanques”.

“Me toca cuidar dos piscigranjas, donde hay unas 900 mil larvas de camarones aproximadamente. Me siento comprometida, en hacer bien mi trabajo en la empresa donde realizo mis pasantías. Por el momento, los resultados son positivos y los dueños me apoyan con vivienda, comida, transporte, soy la encargada de manejar las finanzas, hacer planillas y compras de materiales a necesitar”.

“Solo intento dejar bien a nuestra Alma Mater, a la empresa que me ha dado la confianza en ayudarle a reestructurar su empresa con el cultivo de camarón y a mi familia, que me han dado mis estudios y que por el momento estoy lejos de ellos para hacer mis pasantías laborales y poderme graduar”.

“Cuando llegan las cinco de la tarde, solo veo como se esconde el sol, arreglo mis utensilios de trabajo y salgo rumbo a descansar y planificar lo que tendré que hacer el siguiente día”, asegura Jennifer.

El ingeniero agrónomo y fitotecnista, David Mauricio Ramos Pérez, asegura que el tema de las camaroneras en El Salvador, está tomando mucha importancia a los agricultores y estudiantes de las Ciencias Agronómicas, por ejemplo en el bajo lempa los que se están dedicando al cultivo de él, en los últimos años han progresado y tienen un largo camino para alcanzar la sostenibilidad.

“Para darle más proyección, fuerza y desarrollo a este tipo de proyectos de las camaroneras, estamos realizando diplomados a estudiantes de las carreras de Agroindustria, Agronomía y Veterinaria de la Universidad de El Salvador, con el fin, que ellos tengan interés de conocer sobre este tema y a futuro puedan especializarse en esta área de la cual no está muy explotada en el país”.

“El diplomado se imparte a unos ochenta estudiantes, divididos en tres grupos para evitar contagios del covid-19, una semana por grupo. Se desarrollan temas como: el proceso de alimentación a los camarones, la disposición de la materia orgánica, como se debe de oxigenar en su proceso de crecimiento, la forma de alimentarlos ya que son bien territoriales, los procesos de cálculos en base a muestreos y la parte física y química”.

“La enseñanza es desde el punto de vista didáctico, teórico y práctico para motivar a los estudiantes a que tengan una visión profesional en el área del cultivo de camarón. Cuando se orienta bien a los futuros profesionales, estos son capaces, luchadores e inteligentes de enfrentar los retos de la vida, solo necesitamos, que se les guie bien en lo teórico y practico”.

“Con este trabajo de investigación, que hace Jennifer Flores y los diplomados impartidos en la camaronera, Rancho Muñoz, esperamos tener reacciones positivas de parte de los estudiantes y puedan continuar haciendo investigaciones sobre el camarón, lo cual es un tema, que no está muy explotado en el país”, concluye el ingeniero y docente, David Pérez.

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Wilfredo Díaz
Fotoperiodistas profesional salvadoreño, periodista, docente, colaborador y columnista de ContraPunto
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