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sábado, 08 de mayo del 2021

Cuba reforma su sistema monetario en medio de grandes riesgos

El peso cubano (CUP) sobrevivirá pero no reinará solo dado que una parte de la venta minorista y mayorista se realiza en dólares. Los salarios y las pensiones se multiplicaran por 5 pero, como contrapartida, desaparecerán muchas subvenciones

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Cuba eliminará una de sus dos monedas y, lo que es más importante, unificará las diferentes tasas de cambio que existían entre ellas. El peso convertible (CUC) empezará a desaparecer el 1 de enero del 2021 y su agonía se prolongará durante 180 días. El peso cubano (CUP) lo sobrevivirá pero no reinará solo dado que una parte de la venta minorista y mayorista se realiza en dólares. Los salarios y las pensiones se multiplicaran por 5 pero, como contrapartida, desaparecerán muchas subvenciones.

Han pasado 7 años desde que el entonces Jefe de Estado, Raúl Castro, anunciara la decisión de unificar las monedas y las tasas de cambio. Desde ese momento hasta hoy hubo muchos rumores pero la confirmación llegó el jueves 10 de diciembre cuando, el actual Jefe de Estado, Miguel Díaz Canel, en cadena de radio y TV, dio la fecha en que se iniciaría el proceso.

El peso convertible nace en 1994, en medio de la peor crisis económica de la historia de Cuba. Casi los únicos ingresos del país eran las remeses familiares que llegaban solo a una parte de la población. La idea era tener una moneda con respaldo en dólares o euros para ofertar productos en las llamadas Tiendas Recaudadoras de Divisas (TRD). A esos productos se les aplicó un 240% de impuesto para con eso financiar los alimentos subvencionados que llegan a todos los ciudadanos (arroz, azúcar, frijoles, aceite, pollo, huevos, jabón, pasta de dientes, sal, café y leche para los niños).

Muchas de estas subvenciones a los alimentos y aseo desaparecerán ahora, parcial o totalmente, como también subirán mucho las tarifas de los servicios públicos como la electricidad y el transporte. Se mantendrán algunos precios muy bajos como el de la leche en polvo para los niños, 3 kilos al mes por apenas U$D 0.40. Sin embargo, la política futura es dejar de subvencionar productos y apoyar a las personas de bajos ingresos a través de la Seguridad Social. El problema es que durante décadas estos bajísimos precios beneficiaron por igual a un jubilado, a un músico de éxito internacional, a un delincuente o al dueño de un restaurante.

El CUC nació con una doble tasa de cambio, para la población fue de 1 por $ 24, mientras que a nivel empresarial era de 1 por $ 1. Este fenómeno produjo unas deformaciones terribles en la economía nacional y fue imposible medir la rentabilidad empresarial (en Cuba todas las empresas pertenecen al Estado). Entre otras cosas implicó una doble contabilidad, dado que los salarios, la electricidad y el agua se pagaban en pesos, mientras que las importaciones eran en dólares. Este río revuelto contable fue una mina de oro para gerentes corruptos y funcionarios venales.

Desde el primero de enero habrá una sola moneda nacional y una sola tasa de cambio que será de 1 dólar por 24 pesos cubanos. Se mantendrá de todas formas cierta dualidad monetaria porque la actual crisis económica  -producto de la pandemia, el bloqueo de EEUU y las erróneas o lentas decisiones del gobierno cubano- han obligado a abrir tiendas en moneda dura para vender mercancías a quienes tienen acceso a las divisas y evitar así que importen desde otros países. Se calcula que los cubanos gastan unos U$D 2000 millones trayendo electrodomésticos, ropa o productos de aseo desde Panamá, Guyana, México, Haití, Rusia, Ecuador o Perú.

El economista e investigador Juan Triana es bastante optimista, cree que cuando las empresas tengan un dólar 24 veces más caro limitarán las importaciones. Considera que además significará un incentivo para las exportaciones, lo cual ayudará a mejorar la eficiencia y la productividad de la economía y hará más transparente las relaciones entre los diferentes actores económicos. Sin embargo, agrega que generará obligatoriamente ajuste de costos, precios y salarios, casi de forma automática, pues la tasa de cambio es uno de los precios relativos más importantes de cualquier economía.

El profesor Pavel Vidal, ex asesor del Banco Central de Cuba, recuerda que ¨Cuando hay una devaluación, los costos de producción, sobre todo a partir de bienes importados, aumentan y se transfieren a los bienes finales¨. De cara a contrarrestar los efectos sociales de la medida, el gobierno cubano anunció también un aumento de los salarios y las pensiones, multiplicando por 5 los ingresos de los trabajadores. Sin embargo, la actual escasez de oferta en los mercados, sumada al aumento de dinero en manos de la población podría producir una espiral inflacionaria. El catedrático Carmelo Mesa-Lago, profesor de la Universidad de Pittsburgh, cree que el gran reto es ¨que los precios no suban lo mismo que la tasa de cambio, no suban lo mismo que los salarios¨.

Para evitar un aumento desmedido, el gobierno cubano ha topado los precios de productos de primera necesidad y amenaza con sanciones a quienes violen las normativas, sean empresas estatales, campesinos o trabajadores autónomos. El economista cubano Julio Carranza, piensa que no funcionará porque ¨eso es una fórmula para el crecimiento del mercado negro¨. El Doctor en Economía, Omar Everleny Pérez considera que además ¨se formará un mercado negro, donde se coticen los pesos por Moneda Libremente Convertible, hasta tanto las tiendas en pesos no logren tener los mismos productos que se ofertarían en MLC¨. De hecho, el dólar se cotiza ya en la calle un 60% más caro que en los bancos.

Los riesgos son enormes dado que la unificación monetaria se hace en el peor momento económico, sin ingresos por falta de turistas, con un cierre total de remesas decretado por Donald Trump, con enormes gastos sanitarios para controlar la pandemia y con deudas pendientes con el Club de París. Sin embargo, las autoridades cubanas no tenían opción, continuar retrasando la medida solo pondría a la economía nacional en una situación aun peor. De todas formas hará falta acelerar las medidas complementarias para que el país pueda aprovechar mejor en nuevo escenario, como por ejemplo ¨que no se siga postergando la implementación de las micro, pequeñas y medianas empresas¨, afirma Everleny Pérez.

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