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lunes, 17 de mayo del 2021

Comunidades del Bajo Lempa demandan una navidad sin “˜venenos”™

Pobladores de dichas comunidades anunciaron que tomarán medidas contra la industria cañera, ya que aseguran que el uso de pesticidas y la quema cañaverales está afectando su salud

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El mal manejo en el cultivo y producción de caña de azúcar es una amenaza permanente para la salud y la seguridad alimentaria de las comunidades de la costa en el municipio de Tecoluca. Es una situación insostenible para las comunidades que han decidido desarrollar una acción de hecho para los próximos dí­as del mes de diciembre como medida de presión ante la industria cañera y para las autoridades salvadoreñas.

Las comunidades organizadas del Bajo Lempa demandan a la industria cañera una navidad y año nuevo en paz, sin agrotóxicos, porque “los están matando lentamente”. Ante esta situación, los pobladores anunciaron un cierre de calles donde circulan los camiones de la caña, sin definir fecha por razones de seguridad, señaló Patrocinio Gómez, de la comunidad de San Marcos Lempa.

El gobierno salvadoreño prometió que implementarí­a el denominado plan “Zafra Verde”, que se refiere a la cosecha de la caña de azúcar, sin quema previa del cañaveral. Su supuesta implementación conducirí­a a un sistema de manejo del cañal más sustentable con el ambiente y las poblaciones vecinas a los campos productivos. Sin embargo, en la práctica no se cumple, denunció Esmeralda Villalta, representante de la Asociaciones para el Desarrollo de El Salvador (CRIPDES).

“Los agroquí­micos en el Bajo Lempa siguen matando a la población, las enfermedades van en aumento en la zona. Toda la zona costera del paí­s está inundada de caña de azúcar y esto dificulta el cultivar orgánicamente para las comunidades”, concluyó Villalta.

Las presentes y futuras generaciones están contaminadas con los venenos utilizados en el proceso de la producción de la caña de azúcar que contamina el aire, agua, suelo y los cultivos de granos básicos, advirtió Doris Evangelista, representante de la Asociación Red Uniendo Manos El Salvador (ARUMES).

“Nosotros estamos consumiendo veneno en el desayuno, almuerzo y en la cena. El ambiente que respiramos es veneno. Vemos que la avioneta riega veneno en el cultivo de caña de azúcar, contaminando el ambiente. Hay generaciones que vienen contaminados, donde bebes nacen con insuficiencia renal crónica en los hospitales”, lamento Evangelista.

Toda una población está siendo asesinada en el Bajo Lempa, aseguro Leopoldo Ábregos, miembro de la Asociación de Productores Agroindustriales Orgánicos de El Salvador (APRAINORES).

“Alrededor de 15 mil personas sufren de insuficiencia renal crónica en la zona del Bajo Lempa. Los niños vienen contaminados. Cuántas generaciones van a salir así­. Por eso estamos pidiendo que no se siga contaminando el agua, el suelo y el aire”, demandó Ábregos.

El monocultivo de caña de azúcar está acaparando todas las tierras agrí­colas, donde los campesinos rentan sus tierras a la industria azucarera y dejan de cultivar los alimentos, donde actualmente existen  120 mil manzanas cultivadas de caña de azúcar. Su producción sigue las malas prácticas de riego aéreo de veneno y quema de cañales de manera deliberada, o por medio de terceros. Son las principales actividades realizadas con la complicidad pasiva de las instituciones del Estado, las que alegan que no tienen capacidad de impedir la contaminación por falta de recursos, contrastando con las cifras de exportación de $187 millones, obtenidos por el gobierno salvadoreño en el año 2017.

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