spot_imgspot_img
spot_imgspot_img
sábado, 31 de julio del 2021

Basta a las Agresiones Machistas

“Micaela que tení­a 12 años y la mató un tipo de 26, porque la nena no quiso tener sexo con él….. Una chica en Brasil fue drogada y luego violada por más de 30 hombres, todo organizado por su novio, en venganza por una supuesta infidelidad de ella…..o de Serena a la que el novio le dio 49 puñaladas por haberlo dejado, pero….. Marina y Marí­a José… ¡¡viajaban solas!! ¡¡Dos mujeres solas!! Ellas también, ¿qué esperaban? Mailén fue violada por Miguel, dos veces, en la casa de él. Pero bueno, ella eligió ir a la casa del tipo, A Cintia el ex marido la mató a puñaladas frente a sus tres hijos porque lo habí­a dejado”. Noticias como estas son las que dí­a a dí­a llenan los noticieros televisivos, digitales e impresos a todo lo largo y ancho del planeta, sin embargo tanto la audiencia como quienes presentan las noticias justifican estos hechos amparándose en mitos y prejuicios de corte machista. Estas conductas están a la base de la cultura misógina reinante en todos los paí­ses, o en la mayorí­a para no generalizar, regidos por un sistema de corte patriarcal.

La cultura misógina fomenta, formula y mantiene actitudes, costumbres, hábitos y estereotipos que desvalorizan a las mujeres y justifican cualquier hecho que dañe y/o perjudique a las mujeres, incluyendo su muerte. Cada conducta feminicida conforma ese continuum de la violencia al cual toda mujer está expuesta a experimentarla y padecerla por el simple hecho de ser mujer.   

Considero que las conductas feminicidas están en el diario vivir desde el momento que a las mujeres no se les reconoce todos sus derechos en igualdad y sustantivamente con los hombres. Es una conducta feminicida cuando a una niña en estado de embarazo como producto de una violación se le impone una maternidad, ni buscada y menos deseada.  

Es feminicida aquel gobernante que pide penas que pasan los parámetros de los derechos humanos para aquellas mujeres que aborten, cuando se sabe lo difí­cil que es delimitar las diferencias entre un aborto espontaneo de uno provocado, o en aquellos casos en que son juzgadas y llevadas a prisión aun y cuando resulte que no se hizo la investigación adecuada.

En cualquier momento cualquiera de nosotras o de nuestras familiares, podrí­amos caer en las garras de estas manifestaciones y convertirnos en un frio número estadí­stico con relatos amarillistas de los medios, diciendo ¡ella se lo busco! 

Imagino que por esta situación imperante en todas las regiones de Latinoamérica, Europa, Estados Unidos y del mundo, es que las mujeres que luchamos por la defensa de nuestros derechos hemos llegado al lí­mite, al grado que en menos de una semana, desde Argentina, organizaciones de las jornadas de protesta contra la violencia femicida y la precarización de nuestras vidas”, convocaron a una protesta que se replica en el mundo, la cual se ha llamado “Miércoles Negro” para decir “Basta a las Agresiones Machistas”.

spot_img

Últimas entradas