Por Alonso Rosales
Un devastador atentado suicida sacudió el viernes 6 de febrero de 2026 la capital de Pakistán, dejando al menos 31 personas fallecidas y más de 160 heridas en una mezquita chiíta durante las oraciones del mediodía, según informaron fuentes oficiales. El ataque, ocurrido en el imambargah Khadija Tul Kubra, en la zona de Tarlai al sureste de Islamabad, es considerado uno de los más letales en la ciudad en más de una década.
El estallido se produjo en plena oración del viernes, cuando el lugar estaba lleno de fieles, y causó escenas de caos y pánico mientras los servicios de emergencia trasladaban a los heridos a hospitales locales. Las autoridades declararon estado de emergencia en varios centros médicos para atender a los heridos, varios de ellos en estado crítico.
RESPUESTA DE LAS AUTORIDADES PAQUISTANÍES
Desde los primeros momentos tras el ataque, el gobierno y los principales líderes de Pakistán emitieron declaraciones condenando enérgicamente el atentado:
- El presidente Asif Ali Zardari calificó el ataque como un acto abominable, subrayando que “atacar a civiles inocentes es un crimen contra la humanidad” en un comunicado difundido en redes sociales.
- El primer ministro Shehbaz Sharif ordenó una investigación exhaustiva para identificar a los responsables y llevarlos ante la justicia, prometiendo que no se tolerará la violencia terrorista.
- El ministro de Defensa, Khawaja Asif, afirmó que los responsables del ataque eran “enemigos de la religión y del país” y señaló supuestas conexiones del atacante con Afganistán, además de afirmar que India y otros actores foráneos estaban implicados, aunque no presentó evidencia concreta.
Estas declaraciones han generado un clima de tensión diplomática, con India rechazando categóricamente las acusaciones y calificándolas de “infundadas”, mientras otros estados y organizaciones internacionales han expresado su condena al atentado y su solidaridad con las víctimas.
RESPONSABILIDAD DEL ATENTADO
Hasta el momento ningún grupo terrorista ha reivindicado oficialmente el ataque, a pesar de que las investigaciones preliminares de seguridad apuntan a posibles vínculos con organizaciones extremistas que han operado en Pakistán en años recientes. La policía ha señalado que el atacante estaba afiliado al grupo Fitna al-Khwarij, según reportes iniciales, aunque esta información aún se encuentra bajo verificación.
Analistas y fuentes oficiales consideran que militantes como el Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP) o Islamic State – Khorasan Province (IS-K) podrían estar detrás de la planificación del atentado, dado el patrón de violencia sectaria contra minorías como la comunidad chiíta en el país. Estas organizaciones han atacado objetivos civiles y religiosos con anterioridad, aunque no se ha confirmado su responsabilidad en este caso específico.
Fuentes
- El País
- ATB Digital
- Aaj English TV
- Infobae –
- Reuters,


