Por Alonso Rosales
Tras semanas de incertidumbre, retrasos en el conteo y protestas en las calles, la espera terminó en Honduras. El Consejo Nacional Electoral (CNE) declaró al candidato conservador Nasry “Tito” Asfura como ganador de las elecciones presidenciales del 30 de noviembre de 2025, con aproximadamente 40.3 % de los votos, superando por un estrecho margen a Salvador Nasralla, quien obtuvo alrededor de 39.5 %, según informes recientes de agencias internacionales como Reuters y AP.
Asfura, candidato del Partido Nacional, fue respaldado públicamente por el presidente de Estados Unidos Donald Trump, quien incluso condicionó la cooperación con Honduras en caso de que el resultado no favoreciera a su candidato favorito.
Resultados oficiales y numero de votos
Según datos finales difundidos por el CNE con el escrutinio casi completado:
- Nasry Asfura (Partido Nacional): ~40.29 % de los votos
- Salvador Nasralla (Partido Liberal): ~39.52 %
- Rixi Moncada (Partido Libre, izquierda): ~19.2 %
La diferencia entre Asfura y Nasralla fue de unos 27,890 votos, un margen que desató fuertes discusiones y protestas entre partidos y sectores sociales.
Reacciones de los principales candidatos
Nasry “Tito” Asfura (Ganador)
Asfura celebró el resultado y aseguró que está listo para gobernar y “responder a las necesidades del pueblo hondureño”. Destacó su compromiso con seguridad, empleo y relaciones internacionales estables, especialmente con Estados Unidos, donde su apoyo ha sido un factor constante durante la campaña.
Salvador Nasralla (Perdedor y contendiente principal)
El candidato del Partido Liberal no aceptó inmediatamente la derrota sin matices. Nasralla ha denunciado irregularidades en los datos, señalando que existieron discrepancias entre las actas físicas y los resultados digitales, y que una porción significativa de votos nulos podría haber alterado el resultado.
Aunque en varias entrevistas indicó que aceptaría resultados si se verifican legalmente, también exigió transparencia en los procesos de revisión de actas y criticó la intervención de poderes externos en el proceso.
Rixi Moncada (Partido Libre)
La candidata de izquierda, Rixi Moncada, quedó en tercer lugar, pero fue una voz fuerte en las denuncias de irregularidades. Tanto ella como líderes de Libre han cuestionado la transparencia del CNE y denunciado lo que califican como una manipulación del conteo en favor de Asfura, acusaciones que han alimentado protestas y llamados a una revisión más exhaustiva.
Declaraciones del CNE y el escrutinio extendido
El Consejo Nacional Electoral defendió su labor y afirmó que el proceso fue llevado a cabo dentro del marco legal. Miembros del CNE señalaron que algunas inconsistencias en la transmisión de datos no forman parte del conteo oficial y que se realizó un escrutinio especial de actas con irregularidades, en más de 2,700 casos.
La presidenta del CNE remarcó que “los resultados serán definitivos y públicos”, aunque reconoció que el proceso ha tenido retrasos técnicos y tensiones políticas.
Señalamientos de irregularidades y tensiones
El proceso electoral hondureño estuvo marcado por acusaciones de supuestas irregularidades:
- Protestas y acusaciones públicas de fraude por parte de candidatos y sectores de la sociedad civil, especialmente contra el ritmo y método de transmisión de resultados del CNE.
- Acusaciones de compra de votos y manipulación de consejeros electorales, mencionadas en contextos de denuncia por problemas de sistema y opacidad, aunque no hay investigaciones concluyentes confirmadas oficialmente. Algunos miembros del CNE incluso criticaron la falta de transparencia y mencionaron la existencia de intimidación y compra de votos durante la jornada.
- Protestas callejeras y llamados a defender el “mandato popular” contra lo que sectores de la oposición han calificado como un intento de “cambiar el resultado”, inclusive comparándolo con un golpe o “coup” democrático.
Repercusiones internacionales
La comunidad internacional ha estado atenta. El gobierno de Estados Unidos, bajo la gestión reciente, instó a aceptar el resultado y expresó su disposición de colaborar con el próximo gobierno hondureño, pese a las polémicas.
Organismos como la Organización de Estados Americanos también han pedido una conclusión pacífica y respaldar un conteo creíble, aunque han reconocido deficiencias en la transparencia del proceso.
Qué sigue para Honduras
Con la victoria proclamada, Asfura se prepara para asumir la presidencia el 27 de enero de 2026, enfrentándose a un país políticamente dividido, con demandas de investigación y llamados a fortalecer la institucionalidad electoral. Los retos sociales y económicos —como seguridad, empleo y confianza en las instituciones— seguirán siendo el centro del debate nacional.
Fuentes ,REUTERS , INFOBAE, STAR


