Por Alonso Rosales Analista Internacional
Escalada verbal y militar: Trump no descarta guerra con Venezuela
Este 19 de diciembre de 2025, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en una entrevista con NBC News, afirmó que no descartaba una guerra con Venezuela, en el marco de una escalada de medidas punitivas y militares contra el gobierno de Nicolás Maduro. Trump ha ordenado un bloqueo naval contra todos los petroleros sancionados que entren y salgan de Venezuela y no descartó más incautaciones de barcos, advirtiendo que “si son tan insensatos como para seguir navegando, sus barcos serán llevados a uno de nuestros puertos”.
La administración estadounidense sostiene que estas acciones están dirigidas contra embarcaciones vinculadas al narcotráfico y que buscan presionar al régimen de Maduro, al que acusa de colaborar con redes criminales y utilizar ingresos petroleros para financiar sus operaciones. Sin embargo, Trump evitó confirmarlo explícitamente como un plan de cambio de régimen, aunque afirmó que Maduro “sabe exactamente lo que quiero”.
Además de las declaraciones, EE.UU. ha aumentado su presencia militar en el Caribe, desplegando una gran fuerza naval y aérea cerca de Venezuela —incluyendo el portaaviones USS Gerald R. Ford y otros buques— en lo que la Casa Blanca describe como parte de una campaña contra narcotráfico, pero que muchos analistas ven como un instrumento de presión estratégica.
Reacciones oficiales en Venezuela
Ministro de Defensa: “No nos intimidan”
El ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, ha rechazado categóricamente las amenazas de Trump, calificándolas de “burdas y soberbias” y asegurando que no intimidan a Caracas. Padrino subrayó que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) defenderá “a toda costa” la integridad territorial y la soberanía de Venezuela frente a lo que calificó de violaciones al derecho internacional y acciones que atentan contra la Carta de las Naciones Unidas.
En su declaración televisada, el ministro enfatizó que las amenazas estadounidenses no amedrentan a su país y que la FANB cumplirá las órdenes de defensa dictadas por el Presidente Maduro, repudiando lo que consideran un intento de coerción externa.
Nicolás Maduro: discurso firme y acusaciones de agresión
El propio Presidente Nicolás Maduro ha denunciado que las acciones de Trump buscan controlar los recursos petroleros venezolanos, acusando a Estados Unidos de actuar como una potencia neocolonial. Maduro ha llevado la cuestión ante organismos internacionales y ha prometido resistencia política y militar, asegurando que cualquier intervención sería un acto de agresión.
Reacciones de aliados internacionales
Rusia
El gobierno ruso ha lanzado advertencias directas a Washington, calificando cualquier acción militar contra Venezuela como un posible “error fatal” que podría tener “consecuencias impredecibles para toda la región del Hemisferio Occidental”. Rusia ha declarado su apoyo político al gobierno de Maduro y ha pedido a Estados Unidos que ejerza moderación para evitar una escalada.
China
China, por su parte, ha denunciado las medidas de Estados Unidos como “unilateralismo y bullying” y ha expresado su apoyo a la soberanía venezolana. El ministro de Relaciones Exteriores chino afirmó que la cooperación con Caracas es legítima y que Beijing se opone a cualquier acción que viole la Carta de la ONU o la integridad territorial de Venezuela.
Causas de la escalada verbal y militar
La tensión se intensificó por diversas razones:
- Bloqueo naval y confiscación de petroleros
Trump ordenó el bloqueo de barcos sancionados vinculados a Venezuela, una medida que Caracas y aliados ven como un acto hostil que puede equivaler a un acto de guerra bajo el derecho internacional. - Operaciones militares previas en el Caribe y Pacífico
Desde septiembre de 2025, Estados Unidos ha llevado a cabo numerosos ataques contra embarcaciones atribuidas al narcotráfico en aguas internacionales, con decenas de víctimas mortales, lo que ha alimentado el discurso de confrontación. - Acusaciones cruzadas
EE.UU. acusa al régimen de Maduro de financiar narcotráfico y terrorismo, mientras Venezuela acusa a Washington de intentar apropiarse de sus recursos petroleros y de buscar un cambio de régimen.
¿Posibilidad real de guerra o solo retórica?
Escenario de retórica belicista
Muchos analistas consideran que por ahora predomina una retórica agresiva más que una intención real de iniciar una guerra total. Para declarar formalmente la guerra, el presidente de Estados Unidos necesitaría la autorización del Congreso, algo que enfrenta resistencia política y crítica incluso dentro de su propio país.
Riesgo de conflicto no declarado
Sin embargo, las acciones como el bloqueo naval, la confiscación de buques y los ataques en aguas internacionales pueden ser vistos como actos militares sin declaración formal de guerra, lo que podría escalar en enfrentamientos no convencionales y cruentos sin guerra abierta tradicional.
Intervención militar convencional improbable a corto plazo
Un conflicto tradicional de grandes ejércitos (guerra total) parece poco probable en el corto plazo debido a:
- Obstáculos legales en EEUU y debates sobre poderes de guerra.
- Costos humanos y económicos.
- Riesgo de involucrar a potencias como Rusia y China, lo cual podría llevar la crisis a una escala global o multifrontal.
Capacidad de resistencia de Maduro y fuerzas venezolanas
Fuerzas Armadas
La FANB se ha mostrado unida al gobierno y preparada para defender soberanía, pero no tiene la potencia militar para enfrentar directamente a Estados Unidos en un conflicto convencional. Su capacidad de disuasión se basa más en armamento antiaéreo y en el territorio propio que en poder ofensivo frente a tecnología militar avanzada estadounidense.
Economía y resistencia interna
La economía venezolana depende en gran medida del petróleo. Un bloqueo eficaz podría asfixiar financieramente al régimen, pero también generaría una crisis humanitaria profunda. A largo plazo, la resistencia dependería de factores internos y del apoyo político y económico de aliados como Rusia y China.
Reacción de Gustavo Petro y Colombia
Aunque no hay una reacción directa reciente de Petro vinculada al último episodio mediático, cabe recordar que políticos como el expresidente colombiano han expresado críticas a intervenciones militares extranjeras y respaldos diplomáticos a gobiernos que rechazan la injerencia extranjera.
Conclusión: un equilibrio peligroso
La situación entre Estados Unidos y Venezuela ha entrado en una fase de alta tensión geopolítica, con declaraciones que aumentan el riesgo de un conflicto militar indirecto o no declarado, aunque aún no parecen indicar una guerra total inmediata. Las consecuencias podrían incluir:
- Mayor polarización hemisférica.
- Tensiones entre grandes potencias (EE.UU., Rusia, China).
- Impactos económicos y energéticos globales.
- Riesgo de confrontaciones accidentales o escaladas involuntarias.
En este contexto, la diplomacia internacional y las instituciones multilaterales —como la ONU— tendrán un papel crucial para evitar que la retórica agresiva se traduzca en un conflicto armado de mayor escala.

FUENTE . LA NACION, EL PAIS , AP , EURO NEW. Bottom of Form


