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sábado, 7 noviembre 2026

Gadi Eisenkot recibe el mandato para Formar un gabinete

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Por Alonso Rosales

La política israelí entra en una nueva fase de incertidumbre después de que el presidente Isaac Herzog encargara al exjefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel, Gadi Eisenkot, la misión de formar un nuevo gobierno. La decisión representa un desafío directo al prolongado liderazgo de Benjamin Netanyahu y abre un escenario de negociaciones que podría modificar el equilibrio político interno de Israel y sus relaciones con Oriente Medio.

Sin embargo, el nombramiento no significa que Eisenkot se haya convertido en primer ministro. Se trata de un mandato para negociar una coalición parlamentaria capaz de alcanzar la mayoría de 61 de los 120 escaños de la Knesset, una tarea particularmente compleja después de unas elecciones que dejaron al país dividido.

El resultado electoral debilitó al bloque de Netanyahu

Los números explican la dimensión del revés político para Netanyahu. El partido Likud obtuvo 27 escaños, convirtiéndose en la principal fuerza individual del Parlamento, pero el conjunto de partidos que sostiene su proyecto nacionalista y religioso consiguió solamente 53 de los 120 puestos legislativos.

Por su parte, Eisenkot y los partidos judíos que integran su alianza opositora alcanzaron 48 escaños. La diferencia decisiva apareció con las dos formaciones que representan a la minoría árabe israelí, que sumaron 19 diputados.

Durante las consultas presidenciales, Eisenkot recibió el respaldo de 67 parlamentarios, frente a los 46 que recomendaron a Netanyahu. Este resultado permitió a la oposición demostrar que existe una mayoría parlamentaria dispuesta a explorar una alternativa al actual primer ministro, aunque no significa que los 67 diputados estén comprometidos a integrar un mismo gobierno.

La distinción es fundamental: una cosa es respaldar a un candidato para recibir el mandato presidencial y otra muy diferente es aceptar las condiciones políticas necesarias para sostener su administración.

El voto árabe, la principal llave de la negociación

Uno de los elementos más importantes de esta nueva configuración política es el crecimiento de la representación parlamentaria árabe. Sus 19 escaños constituyen un factor determinante para cualquier intento de construir una mayoría alternativa.

Sin embargo, Eisenkot enfrenta una contradicción política considerable. Aunque recibió el respaldo de las formaciones árabes, ha mostrado reservas sobre la posibilidad de incorporarlas formalmente a su gobierno. Algunos de sus aliados también han rechazado públicamente esa alternativa.

La posibilidad de gobernar con apoyo externo de los partidos árabes podría permitirle alcanzar una mayoría parlamentaria, pero también provocaría tensiones dentro de su propia alianza.

La otra opción sería negociar con los partidos ultraortodoxos, algunos de los cuales han mantenido diferencias con Netanyahu, especialmente por las exenciones del servicio militar obligatorio para determinados sectores religiosos.

Este asunto es particularmente sensible en un país que lleva años movilizando reservistas debido a sus diferentes frentes de conflicto. Eisenkot ha defendido una mayor igualdad en las obligaciones militares, una posición que podría complicar cualquier entendimiento con los sectores ultraortodoxos.

Reuters, EFE y medios israelíes coinciden en que las negociaciones serán determinantes para establecer si el respaldo obtenido por Eisenkot puede convertirse en una mayoría gubernamental.

Un exgeneral frente al desafío de la seguridad nacional

La llegada de Eisenkot a la primera línea política tiene una particularidad: su trayectoria está profundamente vinculada al aparato militar y de seguridad israelí.

A sus 66 años, fue jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel entre 2015 y 2019. Su experiencia incluye la guerra de 2006 contra Hezbolá en Líbano y una larga carrera dentro de la estructura militar del país.

Su posición política tampoco supone un giro automático hacia una política de paz con los palestinos. Eisenkot mantiene una postura de seguridad nacional firme y ha defendido respuestas militares contundentes frente a las amenazas contra Israel.

No obstante, ha criticado la conducción de Netanyahu durante la guerra de Gaza y cuestionado la violencia de los colonos israelíes contra la población palestina, además de oponerse a la influencia de los sectores más radicales del actual bloque gubernamental.

También tiene un costo personal asociado a la guerra: un hijo y dos sobrinos murieron combatiendo en Gaza. Esta circunstancia ha influido en su imagen pública y en su discurso sobre la responsabilidad del liderazgo político y militar.

Netanyahu todavía conserva capacidad de maniobra

Aunque la decisión de Herzog representa un revés para Netanyahu, sería prematuro interpretar el acontecimiento como el final de su carrera política.

El primer ministro todavía cuenta con una fuerza parlamentaria importante y conserva influencia sobre los sectores nacionalistas y religiosos. Además, ha promovido la posibilidad de un gobierno de unidad nacional, argumentando que Israel necesita estabilidad frente a las amenazas regionales, particularmente las relacionadas con Irán.

El problema es que un acuerdo de unidad también tendría que resolver profundas diferencias sobre la conducción de la guerra, las responsabilidades políticas por los acontecimientos del 7 de octubre de 2023, el servicio militar obligatorio y la relación con los territorios palestinos.

Netanyahu, por tanto, enfrenta un escenario distinto al de sus anteriores negociaciones parlamentarias: ya no basta con mantener cohesionados a sus aliados tradicionales; necesita impedir que sus adversarios encuentren una fórmula de gobierno alternativa.

La dimensión geopolítica: Irán, Gaza y las relaciones con Occidente

El desenlace de esta crisis política tendrá consecuencias que trascienden las fronteras israelíes.

En primer lugar, Irán observará con atención cualquier modificación del liderazgo israelí. La política de seguridad frente a Teherán constituye uno de los principales puntos de continuidad entre las distintas corrientes políticas israelíes. Por ello, un eventual gobierno de Eisenkot no significaría necesariamente una reducción de las tensiones con la República Islámica.

En segundo lugar, la guerra de Gaza y la situación en Cisjordania seguirán siendo factores centrales. Las diferencias entre Eisenkot y Netanyahu podrían modificar el tono de la política israelí y la relación con los gobiernos occidentales, especialmente aquellos que han expresado críticas por las operaciones militares y la expansión de los asentamientos.

Para Estados Unidos, Europa y los países árabes de la región, un eventual cambio de gobierno abriría una oportunidad para evaluar nuevas condiciones de interlocución diplomática. Sin embargo, las posiciones de seguridad de Israel seguirán condicionando cualquier negociación.

La verdadera prueba de Eisenkot será demostrar que puede construir una mayoría sin sacrificar los principios que le permitieron convertirse en el principal rival de Netanyahu.

El presidente Isaac Herzog le otorgará formalmente el mandato este domingo 8 de noviembre. A partir de entonces tendrá 28 días para formar gobierno, con la posibilidad de solicitar una prórroga de hasta 14 días.

Si fracasa, el proceso constitucional contempla nuevas posibilidades de designación y, si tampoco se consigue una mayoría, Israel podría verse obligado a regresar a las urnas.

La elección de Eisenkot no representa todavía un cambio de gobierno, pero sí evidencia un debilitamiento de la hegemonía política de Netanyahu. Después de años de predominio, el dirigente israelí enfrenta una oposición que ha conseguido articular una mayoría de recomendaciones parlamentarias y que ahora intenta convertir ese respaldo en poder ejecutivo.

El futuro político de Israel dependerá de si esa mayoría circunstancial puede transformarse en una coalición estable.

Fuentes consultadas

  • Reuters: información sobre la designación de Gadi Eisenkot y el debilitamiento de la coalición de Netanyahu. Investing.com+1
  • EFE: cobertura del anuncio del presidente Isaac Herzog y el procedimiento para formar gobierno. EFE Noticias
  • The Times of Israel: consultas parlamentarias, respaldos políticos y negociaciones para formar una coalición. The Times of Israel+2
  • France 24: perfil político y militar de Eisenkot y análisis de los resultados electorales.
  • Associated Press: repercusiones políticas de la decisión presidencial y dificultades para alcanzar una mayoría. AP News+1

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