Por Alonso Rosales
La organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) incorporó al presidente estadounidense Donald Trump en su lista de depredadores de la libertad de prensa 2026, al considerar que durante su segundo mandato ha impulsado acciones que buscan reducir el periodismo a propaganda política, intimidar a medios críticos y limitar el ejercicio de la libertad de información.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue incluido por primera vez en la lista de depredadores de la libertad de prensa de Reporteros Sin Fronteras (RSF), una organización internacional que monitorea las condiciones del ejercicio periodístico y denuncia las amenazas contra la independencia de los medios de comunicación.
La decisión, anunciada en el informe correspondiente a 2026, responde, según RSF, a un historial de ataques verbales, presiones administrativas, acciones judiciales y restricciones de acceso a periodistas que cuestionan las políticas de la Casa Blanca.
La organización sostiene que el mandatario republicano ha llevado su confrontación con los medios más allá de los discursos políticos, mediante decisiones que afectan directamente el trabajo de los comunicadores y el derecho de los ciudadanos a recibir información independiente.
En la categoría de depredadores políticos, Trump comparte espacio con dirigentes como el presidente ruso Vladimir Putin, el mandatario nicaragüense Daniel Ortega y el presidente bielorruso Alexander Lukashenko, señalados por utilizar estructuras del Estado para ejercer presión sobre los medios de comunicación.
Restricciones a periodistas y enfrentamiento con la Casa Blanca
Uno de los principales argumentos de RSF es el intento de la Administración Trump de restringir el acceso de determinados medios a la sede presidencial.
Entre los casos señalados figura la decisión del 18 de septiembre de 2026 de impedir el ingreso de periodistas de CNN, MS NOW y Politico a la Casa Blanca, después de que el presidente los acusara de difundir información falsa.
La medida fue cuestionada judicialmente y el juez federal Timothy Kelly ordenó restablecer el acceso de los periodistas afectados. Posteriormente, el magistrado reafirmó el derecho de los comunicadores a realizar su trabajo informativo en la sede presidencial.
Para RSF, estos episodios evidencian una preocupante utilización del poder institucional para castigar a medios considerados críticos por el Gobierno.
La organización también cuestiona el lenguaje utilizado por Trump contra periodistas, especialmente mujeres, a quienes ha dirigido expresiones despectivas y ataques personales. Entre los episodios más polémicos figura el insulto de “cállate, cerdita” dirigido a una reportera que le preguntó sobre sus vínculos con el caso Jeffrey Epstein.
Demandas y presiones contra medios de comunicación
Otro elemento que motivó la inclusión del mandatario estadounidense es el uso de acciones judiciales contra organizaciones periodísticas.
Trump ha presentado demandas contra cadenas como ABC News y CBS, además de emprender acciones legales contra The Wall Street Journal, después de que este periódico publicara información relacionada con una supuesta carta de cumpleaños dirigida a Jeffrey Epstein.
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) cuestionó la demanda contra el periódico, al considerar que este tipo de actuaciones pueden convertirse en mecanismos de intimidación contra la prensa independiente y desalentar las investigaciones periodísticas sobre figuras del poder.
RSF también menciona el cierre de la emisora pública Voz de América al inicio del segundo mandato de Trump, como parte de sus preocupaciones por el debilitamiento de los medios financiados con recursos públicos.
La FCC, otro frente de preocupación
El informe también dirige sus críticas hacia Brendan Carr, presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), nombrado por Trump en 2025.
Según RSF, el organismo regulador ha sido utilizado para presionar a cadenas de televisión críticas con el presidente, mediante amenazas relacionadas con sus licencias de transmisión y procedimientos administrativos que podrían influir en sus decisiones editoriales.
La organización advierte además sobre los cambios en las reglas de propiedad de medios audiovisuales, al considerar que facilitan una mayor concentración empresarial y representan un riesgo para el pluralismo informativo.
Estados Unidos pierde posiciones en libertad de prensa
Las preocupaciones de RSF coinciden con el retroceso de Estados Unidos en el Índice Mundial de Libertad de Prensa 2026. El país descendió siete posiciones en comparación con el año anterior, hasta ubicarse en el puesto 64.
La clasificación evalúa las condiciones para ejercer el periodismo en diferentes países, considerando factores políticos, económicos, legales, sociales y de seguridad.
La inclusión de Trump representa un hecho significativo, debido a que Estados Unidos ha sido históricamente identificado como una de las democracias occidentales con mayores garantías constitucionales para el ejercicio de la libertad de expresión.
Sin embargo, el informe advierte que las instituciones democráticas no están exentas de riesgos cuando desde las más altas esferas del poder se desacredita sistemáticamente a los periodistas, se limita el acceso a información oficial o se utilizan mecanismos administrativos y judiciales para presionar a los medios.
Musk y Milei también aparecen en el informe
La lista de 2026 incluye a otras figuras y organizaciones que, según RSF, representan amenazas para la libertad de prensa.
El empresario Elon Musk vuelve a figurar entre los señalados por su papel en la propagación de desinformación y discursos hostiles contra periodistas a través de la red social X.
También aparece el presidente argentino Javier Milei, a quien la organización acusa de multiplicar sus ataques contra medios y comunicadores críticos. RSF documentó más de 1,600 mensajes hostiles contra la prensa publicados por Milei en X durante 47 días, entre abril y mayo de 2026.
En otras categorías aparecen las Fuerzas Armadas israelíes, el Partido Comunista Chino y los cárteles mexicanos, estos últimos señalados por generar condiciones de violencia extrema contra los periodistas.
La lista también incluye a actores económicos y empresariales como Alphabet, Meta y el empresario francés Vincent Bolloré, por su influencia sobre el ecosistema mediático y los riesgos que representan para la independencia editorial.
Un debate sobre democracia y libertad de información
La decisión de RSF coloca nuevamente en el centro del debate internacional la relación entre el poder político y los medios de comunicación.
Aunque los gobiernos tienen derecho a cuestionar errores periodísticos, exigir rectificaciones y defenderse ante informaciones que consideren falsas, estas facultades no deben convertirse en instrumentos para restringir la crítica, impedir investigaciones o intimidar a quienes ejercen el periodismo.
La libertad de prensa constituye uno de los pilares de cualquier sistema democrático, porque permite fiscalizar a los gobernantes, denunciar abusos y garantizar que la ciudadanía tenga acceso a distintas versiones de los acontecimientos.
La advertencia de Reporteros Sin Fronteras apunta precisamente a ese equilibrio: cuando el poder político pretende determinar qué medios pueden informar, qué periodistas pueden preguntar y qué contenidos resultan aceptables, el problema deja de ser una simple confrontación entre un presidente y la prensa y se convierte en una cuestión de garantías democráticas.
Fuentes:
- Reporteros Sin Fronteras (RSF), Lista de depredadores de la libertad de prensa 2026.
- France 24, 2 de noviembre de 2026.
- Reuters, cobertura sobre las restricciones de acceso a la prensa en la Casa Blanca.
- Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).
- Índice Mundial de Libertad de Prensa 2026, Reporteros Sin Fronteras.


