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viernes, 21 agosto 2026

Argentina bajo presión: deudas, cierres empresariales y protestas desafían el modelo de Milei

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Por Alonso Rosales, periodista y analista internacional

— El modelo económico del presidente Javier Milei enfrenta una nueva prueba de presión social, luego de que miles de argentinos salieran a las calles de Buenos Aires para denunciar el creciente endeudamiento de los hogares y el cierre de miles de empresas y pequeños negocios desde el inicio de su Gobierno.

Las movilizaciones del jueves 20 de agosto coincidieron con la participación de Milei en el Council of the Americas, donde el mandatario defendió ante empresarios y representantes financieros el rumbo de ajuste, desregulación y apertura económica impulsado desde diciembre de 2023.

Uno de los datos que más preocupa al sector productivo es la desaparición de 30.633 empresas, equivalente al 6 % del total, según un informe de Fundar con información hasta mayo de 2026. EFE señala que solamente durante ese mes cerraron 2.371 compañías, un promedio de 76 establecimientos diarios.

El comercio es el sector que registra la mayor pérdida, con 8.408 empresas menos, seguido por transporte y almacenamiento, con 6.733; servicios inmobiliarios, con 4.098; y la industria manufacturera, con 4.020, de acuerdo con datos citados por EFE.

La situación empresarial también tiene consecuencias laborales. CEPA calcula que durante la gestión de Milei se han perdido cientos de miles de empleos formales, mientras distintos sectores empresariales advierten sobre la reducción de la demanda interna y las dificultades que enfrentan las pequeñas y medianas empresas.

A esta situación se suma el problema del endeudamiento familiar. Según datos del Banco Central argentino citados por EFE, la morosidad de los préstamos otorgados a familias llegó al 12,8 % en junio de 2026, frente al 2,5 % registrado en octubre de 2024.

Los organizadores de la denominada “Marcha de los Deudores” sostienen que numerosas familias están recurriendo a tarjetas de crédito, préstamos y billeteras digitales para cubrir alimentos, medicamentos, alquiler y servicios básicos. Para los manifestantes, el crédito dejó de ser una herramienta para financiar inversiones o compras importantes y se convirtió en un mecanismo para sobrevivir al final de cada mes.

Una economía dividida

La controversia no se limita a las cifras. En las calles comienza a consolidarse una percepción de que los beneficios de la transformación económica no están llegando de la misma manera a todos los sectores.

Un analista consultado para esta nota sostiene que existe una creciente sensación de que “solo la clase política cercana a Milei vive bien”, mientras amplios sectores de trabajadores, comerciantes y pequeños empresarios enfrentan mayores dificultades para sostener sus ingresos y actividades.

La afirmación representa una percepción política y social expresada en medio de las protestas y no constituye, por sí misma, una medición estadística de los ingresos de la población. Sin embargo, refleja uno de los principales desafíos políticos del Gobierno: demostrar que la estabilización macroeconómica puede traducirse en una mejora concreta de las condiciones de vida.

EFE reportó que Milei, durante su intervención ante empresarios, defendió su programa económico y lanzó fuertes calificativos contra sus críticos. El mandatario también relacionó la caída de la natalidad argentina con el feminismo y la legalización del aborto.

Reuters ha documentado desde el inicio de la administración Milei el alcance de su programa de desregulación y reducción del papel del Estado, incluida la intención del Gobierno de profundizar las reformas económicas.

El Gobierno, por su parte, sostiene que la disciplina fiscal, la reducción de la inflación y la apertura económica son condiciones necesarias para reconstruir la economía argentina después de años de desequilibrios.

La discusión, sin embargo, comienza a trasladarse del terreno de los indicadores macroeconómicos a la vida cotidiana. Si las familias necesitan endeudarse para comprar alimentos, mientras miles de empresas desaparecen, el éxito del programa económico será evaluado cada vez más por lo que ocurre en los hogares y no únicamente por las cuentas del Estado.

Argentina enfrenta así una contradicción política cada vez más visible: mientras el Gobierno reivindica el cambio de modelo y sus resultados económicos, una parte de la sociedad exige saber cuándo esa recuperación llegará a sus bolsillos.

Las protestas de Buenos Aires muestran que la discusión sobre Milei ya no gira solamente alrededor de inflación, déficit o apertura económica. También gira alrededor de una pregunta más directa: ¿quién está pagando el costo de la transformación económica y quién está recibiendo sus beneficios?

Fuentes: Reuters y EFE.

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