Por Alonso Rosales, analista internacional
El conflicto en Oriente Medio podría retrasar durante varios años el funcionamiento del sistema global de relaciones comerciales y económicas, según afirmó Nikolai Patrushev, asesor del presidente ruso Vladímir Putin. Las declaraciones fueron ofrecidas este miércoles durante una entrevista concedida a un medio ruso.
De acuerdo con Patrushev, la actual escalada —marcada por la denominada operación “Furia Épica” de Estados Unidos contra Irán— se ha convertido en un catalizador de un nuevo reparto del mercado global de recursos energéticos, al afectar gravemente la logística marítima internacional. “En esta ‘furia’ no hay nada de épico”, sostuvo el funcionario, quien describió la situación como una tragedia con profundas consecuencias humanitarias y económicas.
Entre los principales impactos del conflicto, el asesor ruso destacó los daños a la infraestructura de petróleo y gas, el deterioro ecológico en las aguas del Golfo Pérsico, la destrucción de infraestructura portuaria y el sufrimiento de la población civil, así como la pérdida de valores culturales e históricos.
Uno de los puntos más críticos es el cierre del estrecho de Ormuz, una arteria clave del comercio energético mundial que durante años funcionó como un eslabón esencial en la cadena global de suministros. Según Patrushev, su interrupción ha provocado un efecto dominó en la economía internacional: ataques a buques mercantes, incremento en los precios de los recursos energéticos, aumento de los costos de transporte y seguros, y una reducción en la exportación de fertilizantes.
Este último factor, advirtió, tendrá consecuencias directas en la agricultura de regiones como Asia, África y Europa, agravando la inseguridad alimentaria en varios países.
Asimismo, economías altamente dependientes de la energía importada, como Japón, Corea del Sur, Australia y algunas naciones europeas, podrían enfrentar el cierre de industrias intensivas en consumo energético debido a las limitaciones en el suministro.
Además, economistas estadounidenses y figuras republicanas vinculadas al movimiento MAGA han instado al presidente Donald Trump a frenar la escalada del conflicto, advirtiendo que sus efectos podrían prolongarse durante años sobre la economía global. Según estas voces, la continuidad de las hostilidades no solo agravará la crisis energética, sino que también profundizará la inestabilidad en los mercados internacionales, afectando tanto a países desarrollados como emergentes.
Consultado sobre si este escenario podría beneficiar a Rusia, Patrushev fue enfático: “No favorece a ninguna parte”. Añadió que Moscú observa con preocupación la situación, dado que mantiene relaciones comerciales, científicas y técnicas con múltiples países afectados por el conflicto.
Por su parte, Teherán anunció el cierre total del estrecho de Ormuz tras lo que calificó como una agresión estadounidense e israelí, prohibiendo el tránsito de cualquier embarcación y asegurando que “no saldrá ni una sola gota de petróleo por mar”. Esta decisión provocó una inmediata reacción en los mercados internacionales, elevando el precio del barril de petróleo por encima de los 100 dólares, llegando a rozar los 120.
En paralelo, activos como el oro, la plata y el bitcoin registraron caídas cercanas al 2 %, reflejando la incertidumbre en los mercados financieros globales.
Fuente: RT Noticias.


