Redacción ContraPunto |
Una alimentación equilibrada, rica en fibra y grasas saludables, puede ayudar a mantener bajo control los niveles de triglicéridos en la sangre y reducir riesgos cardiovasculares.
Los triglicéridos son un tipo de grasa presente en la sangre que el organismo utiliza como fuente de energía. Sin embargo, cuando sus niveles aumentan demasiado, pueden convertirse en un factor de riesgo para enfermedades como diabetes tipo 2, obesidad, pancreatitis y problemas cardiovasculares.
Estas grasas se forman cuando el cuerpo recibe más calorías de las que necesita, especialmente provenientes de azúcares y carbohidratos refinados. El exceso se almacena en forma de grasa y circula en la sangre dentro de partículas llamadas lipoproteínas.
De acuerdo con el National Heart, Lung, and Blood Institute, los triglicéridos se consideran elevados cuando superan los 150 miligramos por decilitro (mg/dl) de forma persistente. Factores como la edad, el sedentarismo, la dieta y la predisposición genética también pueden influir en su aumento.
Para ayudar a controlarlos, especialistas recomiendan priorizar alimentos ricos en fibra y grasas saludables. Entre ellos destacan pescados como salmón, sardinas y caballa, verduras de hoja verde, frutas como los cítricos y las bayas, además de granos integrales como quinoa, cebada y arroz integral.
También se aconseja incorporar legumbres, nueces y semillas, que aportan fibra y grasas insaturadas beneficiosas para el organismo.
La American Heart Association recomienda además limitar el consumo de alcohol, reducir los azúcares añadidos y moderar la ingesta de alimentos ultraprocesados y grasas saturadas, medidas que pueden contribuir a mantener niveles saludables de triglicéridos y proteger la salud del corazón.


