Por Alonso Rosales
Una de las historias políticas más inquietantes de los últimos años ha salido a la luz con la reciente publicación de miles de páginas de documentos secretos por parte del Departamento de Justicia de los Estados Unidos. Correspondencia privada y mensajes electrónicos de 2019 entre Steve Bannon, exasesor estratégico de la Casa Blanca bajo la presidencia de Donald Trump, y Jeffrey Epstein, el financiero convicto por delitos sexuales ya fallecido, revelan que ambos discutieron planes para minar la autoridad y la influencia del papa Francisco, incluso con el objetivo declarado de “derribarlo”.
Los documentos, que forman parte de un vasto conjunto filtrado el mes pasado, muestran a Bannon cortejando a Epstein en sus intentos por socavar al pontífice argentino tras dejar la administración Trump. En uno de los intercambios más explícitos, el estratega estadounidense escribió en junio de 2019: “Vamos a derribar al papa Francisco. Los Clinton, Xi, Francisco, UE… vamos, hermano.”
Una alianza inesperada
Bannon, figura central del boom populista nacionalista y antiguo jefe editorial de Breitbart News, veía en Francisco un obstáculo ideológico. El pontífice había sido un crítico abierto del nacionalismo excluyente y había centrado gran parte de su pontificado en temas como la defensa de migrantes, la justicia social y la crítica al capitalismo desenfrenado — posiciones que chocaban frontalmente con la visión más radical que promovía Bannon.
Epstein, por su parte, estaba en 2019 bajo intensos procedimientos judiciales por cargos de tráfico sexual de menores y murió ese agosto en prisión mientras esperaba juicio. A pesar de su condena en 2008 por delitos sexuales, los archivos divulgados muestran que mantenía correspondencia con figuras políticas influyentes hasta poco antes de su arresto final.
Estrategias de campaña y armas culturales

Los correos evidencian que Bannon no se limitó a pedir apoyo verbal, sino que exploró ideas concretas con Epstein para aprovechar material crítico contra la Iglesia. Por ejemplo, Bannon mencionó la posibilidad de adaptar al cine el libro In the Closet of the Vatican, del periodista francés Frédéric Martel, que expone, entre otras cosas, alegaciones sobre la cultura interna del clero católico. Bannon incluso sugirió a Epstein que actuara como productor ejecutivo.
El propio Martel dijo luego a periodistas que rechazó cualquier acuerdo para cine, explicando que los derechos ya estaban comprometidos con otros productores, pero subrayando que la intención de Bannon de “instrumentalizar” el libro con fines políticos era clara.
Reacciones y análisis
Expertos consultados por CNN señalaron que el intercambio no solo evidencia antagonismo personal, sino también un intento deliberado de “instrumentalizar la fe como arma política”, algo que Francisco mismo había advertido como una de las grandes tentaciones del mundo moderno.
El reverendo Antonio Spadaro, colaborador cercano del papa, dijo que los mensajes revelan “un deseo de fusionar autoridad espiritual con poder político para fines estratégicos”, en contraste con la postura del pontífice de separar la religión del oportunismo político.
Contexto político más amplio
Este episodio se enmarca dentro de un clima de intensas tensiones políticas conservadoras contra Francisco, que incluyó además otras controversias y documentos críticos que circulaban en círculos ultraconservadores antes y durante 2019. La oposición al pontífice en ciertos sectores de la derecha estadounidense europea y global también se vio alimentada por publicaciones como la del arzobispo Carlo Maria Viganò en 2018, que cuestionaban la gestión interna del Vaticano.
Fuentes citadas
- CNN – Steve Bannon y Epstein discutieron planes para derribar al papa Francisco (Documentos del Departamento de Justicia).


