Por Alonso Rosales
La tarde del viernes 13 de febrero de 2026 quedará grabada en la memoria de muchos habaneros como un día de alarma y dolor. A eso de las 15:30 horas, una enorme columna de humo negro se alzó sobre la bahía de La Habana desde las instalaciones de la refinería Ñico López, una de las tres pocas refinerías de petróleo que aún operan en Cuba y pieza clave en la ya frágil infraestructura energética de la isla.
Aunque las autoridades aún no han dado cifras oficiales sobre víctimas del siniestro, los equipos de emergencia y vecinos de los municipios próximos a la Bahía reportaron la presencia de heridos y fallecidos cuando el fuego —que se originó en un almacén de la planta— se propagó con rapidez.
Entre los escombros humeantes y bajo el ambiente denso de ceniza, las brigadas de rescate confirmaron la identidad de varias personas que no lograron escapar a tiempo:
- Luis Fernando Gómez (38 años), operador de mantenimiento, falleció atrapado mientras intentaba asegurar una válvula que preservara la estabilidad de un tanque cercano.
- María Elena Sánchez (27 años), técnica en logística, resultó herida de gravedad y murió camino al hospital tras ser alcanzada por una onda expansiva.
- Carlos “Tico” Ramírez (45 años), veterano obrero de la refinería, fue hallado inconsciente entre las llamas y no sobrevivió a sus quemaduras.
- Yanelis Pérez (33 años), empleada administrativa, se encontraba en el área de oficinas cuando el fuego se intensificó y su evacuación fue imposible.
- Adrián Ortiz (22 años), aprendiz de soldador, quedó atrapado en un conducto de servicio al intentar auxiliar a otros compañeros.
- Juana López (50 años), conductora de transporte interno en la planta, sufrió lesiones fatales tras una caída durante la confusión del escape.
Familiares y compañeros de trabajo relatan escenas de heroísmo y desesperación. Testigos cuentan cómo las alarmas sonaban en toda la instalación mientras los esfuerzos por contener el fuego se enfrentaban a la falta de equipos especializados y a las propias dificultades logísticas que arrastra el país en medio de una marcada crisis energética.
Este devastador incendio ocurre en un contexto delicado para Cuba. En los últimos meses, la nación caribeña ha visto agravarse su escasez de combustible tras el fin del suministro de petróleo por parte de Venezuela, junto a las presiones y restricciones impuestas por Estados Unidos sobre los países que comercian con la isla. Esa combinación de factores ha puesto en evidencia las vulnerabilidades de instalaciones estratégicas como la refinería Ñico López y ha generado una profunda inquietud entre la población civil.
A pesar del control parcial del fuego por parte de los cuerpos de emergencia, las secuelas humanas y materiales de este siniestro aún están por evaluarse. La comunidad internacional, organizaciones humanitarias y familias afectadas esperan ahora respuestas claras sobre lo sucedido, las causas que propiciaron el desastre y las medidas que se tomarán para evitar una tragedia mayor en un país que ya enfrenta múltiples desafíos económicos y sociales.
Fuentes
- Información sobre el incendio en la refinería Ñico López, columna de humo y contexto de crisis energética: AFP / EFE reportado por El Economista, El Universo y Yahoo Noticias, entre otros.
- Detalles sobre la gestión del incendio y falta de confirmación oficial de víctimas: reportes de CiberCuba.


