Por Alonso Rosales
En un giro político y económico sin precedentes, la Asamblea Nacional de Venezuela —controlada por el chavismo— aprobó en primera discusión una reforma parcial de la Ley Orgánica de Hidrocarburos, una legislación clave para el manejo y explotación petrolera del país con las mayores reservas de crudo del mundo. La reforma, impulsada por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, se da en medio de una coyuntura marcada por la profunda injerencia e intereses económicos de Estados Unidos tras recientes avances diplomáticos y comerciales entre Caracas y Washington, incluyendo la venta de petróleo venezolano a empresas estadounidenses.
¿En qué consiste la reforma?
La reforma de la ley de hidrocarburos modifica el marco legal que había regido la industria petrolera desde hace más de dos décadas, cuando se instauró un modelo altamente estatizado bajo el presidente Hugo Chávez. Los cambios, que de aprobarse definitivamente transformarían el sector, incluyen:
- La apertura a la inversión privada y extranjera, permitiendo que empresas privadas participen directamente en la producción y comercialización de petróleo junto al Estado.
- La incorporación de Contratos de Participación Productiva (CPP) —mecanismos que facilitan acuerdos con firmas petroleras bajo condiciones flexibles y participación compartida de ingresos—, inspirados en figuras ya probadas en el país con la ley antibloqueo.
- Mecanismos de arbitraje y mediación independientes para resolver disputas, en lugar de depender exclusivamente de los tribunales venezolanos.
- Flexibilización de ciertas obligaciones fiscales y regalías para atraer capital extranjero, especialmente de compañías estadounidenses.
Aunque esta reforma no fue redactada literalmente en Washington, se produce en un contexto donde la relación política y económica entre Venezuela y Estados Unidos ha cambiado drásticamente tras la caída de Nicolás Maduro y la apertura de Caracas a los acuerdos comerciales con inversionistas estadounidenses.
¿A quiénes beneficia esta ley?
- Empresas petroleras privadas: La legislación está diseñada para atraer inversión extranjera en un sector que durante años estuvo cerrado a la mayoría de capitales privados, lo que beneficiaría particularmente a firmas con experiencia técnica y financiera.
- Inversionistas internacionales: El nuevo esquema abre mayores garantías legales y operativas para capitales extranjeros interesados en explotar reservas que Venezuela no ha sabido aprovechar plenamente por falta de inversión.
- El propio Estado venezolano: Según los promotores de la reforma, el país podría aumentar su producción petrolera y los ingresos fiscales asociados a una industria revitalizada.
¿Cuántos votos obtuvo la aprobación?
La reforma fue aprobada en primera discusión por la Asamblea Nacional el 22 de enero de 2026, con lo que el presidente del parlamento, Jorge Rodríguez, calificó la votación de “mayoría calificada evidente”. Aunque no se ha publicado un desglose oficial detallado de cada voto, se sabe que se trató de un respaldo mayoritario del bloque oficialista, y algunos diputados minoritarios de la oposición salvaron su voto en lugar de votar en contra formalmente.
Este procedimiento es parte del trámite legislativo en Venezuela, que exige una segunda discusión y votación posterior para aprobarla definitivamente.
Reacciones de las autoridades venezolanas
Las autoridades chavistas que lideran este proceso han defendido la reforma como un paso necesario para transformar la industria petrolera y sacar al país del estancamiento económico. La presidenta encargada Delcy Rodríguez ha dicho que Venezuela no puede “aceptar órdenes de ningún factor externo” y que el proceso responde a la voluntad del pueblo venezolano, subrayando que la reforma es cuestión de soberanía económica.
Por su parte, el presidente de la Asamblea, Jorge Rodríguez, aseguró que la modificación legal permitirá un “acelerado incremento” de la producción petrolera y la llegada de inversiones necesarias para desarrollo nacional.
Reacciones de los Estados Unidos
Hasta ahora, las reacciones oficiales de Washington específicamente sobre la reforma son indirectas. Estados Unidos ha mostrado interés en abrir el sector petrolero venezolano al capital estadounidense y ha negociado acuerdos comerciales de petróleo, lo que algunos analistas interpretan como incentivo implícito al cambio legal en Caracas.
No obstante, no existe declaración pública formal del gobierno de Estados Unidos que dirija específicamente la redacción de la ley, aunque la relación económica entre ambos países sugiere un contexto favorable a la inversión petrolera en Venezuela desde el exterior.
Fuentes
- AP News sobre aprobación de legislación petrolera en Venezuela.
- El País / Reuters y análisis de reformas petroleras.
- Reportes de agencias sobre discusión y contenido del proyecto de Ley de Hidrocarburos.
- Declaraciones de Delcy Rodríguez y contexto político venezolano.
- Declaraciones y contexto de María Corina Machado en Washington.


