El gobierno de Venezuela reforzó este sábado su estructura militar con la incorporación de 5.600 nuevos efectivos a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), en una ceremonia realizada en Fuerte Tiuna, Caracas, marcada por llamados del presidente Nicolás Maduro a cerrar filas frente al “imperialismo” estadounidense.
Los nuevos integrantes fueron presentados como “combatientes revolucionarios, socialistas y profundamente chavistas”, entrenados bajo el método táctico de “resistencia revolucionaria”, según informaron los oficiales a cargo del acto.
La FANB cuenta actualmente con unos 200.000 militares y 200.000 policías, además de ocho millones de integrantes de la Milicia Nacional Bolivariana, de acuerdo con cifras oficiales. Maduro sostiene que esta estructura constituye la “columna vertebral” de la estabilidad y seguridad del país.
“Por ninguna circunstancia permitiremos la invasión de un imperio”, afirmó el coronel Gabriel Alejandro Rendón Vílchez, aludiendo al reciente despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe, que incluye el portaaviones más grande del mundo.
Escalada de tensión con Washington
La ceremonia se realizó en plena escalada de tensiones entre Caracas y Washington, después de que la administración del presidente estadounidense Donald Trump intensificara operaciones contra lanchas que asegura están vinculadas al narcotráfico. Más de 20 ataques han sido ejecutados desde septiembre, dejando 87 muertos, según datos divulgados por autoridades estadounidenses.
Organizaciones de derechos humanos y expertos de la ONU califican estas muertes como ejecuciones extrajudiciales, mientras Washington acusa a Maduro de liderar el llamado Cartel de los Soles, declarado organización terrorista a finales de noviembre.
El general Javier José Marcano Tábata aseguró que las solicitudes para unirse a la FANB “han aumentado por miles” debido a las amenazas externas.
Maduro mantiene que Estados Unidos busca un “cambio de régimen” para apropiarse de las vastas reservas petroleras del país, y ha ordenado a la FANB y cuerpos policiales sostener un “plan de ofensiva permanente”.
Respaldos internacionales y nuevas fricciones
La tensión también motivó una llamada entre Maduro y el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, quien expresó su preocupación por el despliegue estadounidense y pidió mantener abiertos los canales de diálogo.
Venezuela enfrenta además una ola de suspensión de vuelos internacionales tras una alerta de seguridad emitida en EE. UU. por el aumento de actividad militar en la región.
Críticas por muerte de preso político
Paralelamente, Washington denunció la “naturaleza vil del régimen” tras la muerte del exgobernador Alfredo Díaz, considerado preso político por la oposición. Díaz falleció por un infarto, según autoridades venezolanas, mientras líderes opositores sostienen que su muerte refleja un “patrón de represión estatal”.
FUENTE FRANCE 24


