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martes, 19 de octubre del 2021

Una sola golondrina no hace verano

En los últimos dí­as se ha dado mucho de que hablar sobre si seré expulsado del FMLN, o si por el contrario (pero básicamente con el mismo resultado) yo renunciaré a dicho Partido Polí­tico. También se escuchó en un audio, como Dagoberto Sosa, Secretario del FMLN para San Salvador, le dice a la Directiva Municipal que “la dirección del Partido ha tomado la decisión unánime de cortar con Nayib Bukele” y que “vamos a esperar a que Nayib renuncié, y sino renuncia, pues lo echamos”. 

Entre todo todo esto, hay muchos que me han mostrado su apoyo y lo agradezco de todo corazón, y también hay algunos que están de acuerdo con mi expulsión y que dicen cosas como: “saquen a ese burgués”, “es un Caballo de Troya”, “es un empleado de los gringos”, etc. Solo me hacen recordar que lo mismo decí­an de Roque Dalton: “es un infiltrado de la CIA”, o de Hector Silva: “la derecha lo tiene comprado”, justo antes de matarlo y echarlo respectivamente. 

La verdad es que duele haberle dado 18 años a un proyecto, para que después se me acuse de todo, con tal de justificar el único problema real que tienen conmigo: haberle dicho la verdad a este Gobierno y a la Cúpula del Partido, en su cara y en público. Ya hay audios viejos que circulaban (antes de cualquier supuesto incidente), en donde altos funcionarios del Partido trazaban un plan para boicotear las elecciones y no cuidar los votos para la Alcaldí­a de San Salvador. Incluso de retener el presupuesto del Tribunal Supremo Electoral para que este no tenga tiempo de capacitar a quienes cuidarán las urnas. 

Incluso en el mismo audio de Dagoberto Sosa, de tan solo hace unos dí­as, hace cuestionamientos como “Maltrata al partido, habla mal del Presidente, nos compara con ARENA, etc.” Eso, lo que dicen en privado y no lo que dicen en público, es lo que piensan y les preocupa de verdad. Lo demás solo son cortinas de humo para tratar de engañar a la militancia, a las bases y a los salvadoreños. Primero era por drogadicto, después por agresor verbal de mujeres, después por hablar mal del Presidente en Washington, luego por supuestamente querer hacer un partido nuevo y la última: que trabajo para la embajada de los Estados Unidos. 

En solo 10 dí­as, se me ha acusado de todo. ¿Cuál será la acusación de mañana? ¿Qué soy extraterrestre? Gracias a Dios ninguno de estos argumentos han sido creí­bles para la población y a partir de lo que se puede percibir en la calle, en las redes sociales y en las encuestas, lejos de dañarme, han fortalecido la simpatí­a de la opinión pública, quienes no se chupan el dedo y saben muy bien cual es el objetivo de un pequeño sector, pero muy poderoso en el Partido: me quieren fuera y, como dice en el audio, de preferencia renunciando yo (“o sino lo echamos”). Debo decir que algo más me ha sorprendido: por primera vez en mi vida veo a ARENA y al FMLN unidos por una misma causa. 

Que lástima que no sea por brindar salud o educación de calidad a la gente, por brindar oportunidades, por desarrollar el paí­s o por dar verdadera seguridad a los salvadoreños. Parece inverosí­mil ver reportajes y entrevistas de Gentevé (canal oficial del FMLN) reproducidas en La Prensa Gráfica. Reportajes en el canal del partido de más de 9 minutos atacando a su Alcalde de la Capital y candidato, retomados por “Verdad Digital” (periódico digital oficial del FMLN). Parece inverosí­mil que se le den portadas y páginas enteras en los periódicos de derecha a funcionarios del FMLN para atacarme. Sí­, los mismos panfletos que siguen exentos de IVA, luego de 8 años de Gobiernos del FMLN (¿a cambio de qué?). 

Dicho esto, también es cierto que una gran mayorí­a de la gente (aunque sin poder dentro del Partido) me apoya. Y he escuchado a algunos decir que “si se va Nayib, se acaba el FMLN”. Ante esta apreciación, quiero decir que estoy seguro que el FMLN puede fácilmente continuar sin mí­. De hecho, no serí­a la primera persona expulsada del partido por pensar distinto o por atreverse a levantar la cabeza. No serí­a ni el primero, y estoy seguro que tampoco el último. Ya le tocará su turno a varios de los que ahora piden mi cabeza. La realidad es que el FMLN puede prescindir de su Alcalde de San Salvador. De hecho, de los 4 Alcaldes de San Salvador que el FMLN ha tenido en su historia (de concretarse mi expulsión), solo una no fue expulsada de las filas del Partido: Violeta Menjivar. Quien ganó por solo 44 votos (después de 9 años del FMLN al mando de la Capital) y perdió contra Norman Quijano. 

 Por lo tanto, estoy seguro de que conmigo o sin mí­, el FMLN continuará. De eso no me queda ninguna duda. Y sobre mi futuro polí­tico, pues, como dice el refranero popular: “una sola golondrina no hace verano”. Así­ que no se preocupen mis compañeros de partido que ahora me adversan: el Partido continuará. 

 Pero, la pregunta que deberí­an de estarse haciendo es: ¿para que continuará? ¿Para poner más impuestos a las capas medias y medias bajas? ¿Para que caigamos más de la categorí­a “CCC” en la que estamos? (la Alcaldí­a tiene calificación “A+” por si alguien pregunta) ¿Para que los ricos sean más ricos y los pobres más pobres? ¿Para que no hayan medicinas en los hospitales? ¿para que nuestras escuelas se estén cayendo? ¿Para que sigan quitando subsidios al gas, al agua, a la energí­a eléctrica? ¿Para que en lugar de utilizar este momento histórico y hacer una reforma de pensiones que beneficie DE VERDAD a los trabajadores, solo estén viendo como le caen encima a los ahorros del sistema previsional para tapar el hoyo fiscal producto de no haber querido combatir la evasión y elusión fiscal? ¿Para que después de 8 años de Gobierno, 17 años para llegar el poder después de los Acuerdos de Paz, 12 años de conflicto armado, 100,000 muertos, 20,000 desaparecidos, más décadas de luchas sociales, sindicales, estudiantiles, campesinas y obreras, no se haya hecho ningún solo cambio estructural al sistema? ¿Para tapar la corrupción evidente de decenas de funcionarios de este Gobierno y el anterior? (de ARENA ni hablo por que esos robaron 100 veces más). 

Lo único bueno que se puede decir de este Gobierno, son los programas sociales, que por cierto empezaron con Mauricio Funes y que el actual está desmantelando, pagando tarde a los zapateros y pequeños talleres de uniformes, dejando de comprar la leche fresca a los ganaderos que quebraron y comprándosela a las grandes empresas, bajando la calidad de los paquetes escolares y no cumpliendo con los 2 únicos programas sociales que prometieron: 1 niño una computadora (llevan más de 3 años y solo han entregado 50 mil de las 1.3 millones necesarias) y el medio pasaje de bus para estudiantes, personas de la tercera edad y personas con alguna discapacidad. 

Así­ que no se preocupen por su Alcalde compañeros, él sobrevivirá (dentro o fuera de la polí­tica). Preocupémonos por nuestro pueblo. Ese que ya lleva siglos esperando el cambio que nunca llegó.

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