Por Redacción ContraPunto
Esta semana, el Hospital Nacional Rosales atravesó un proceso de despidos masivos de personal que ha generado alarma y protestas entre trabajadores del sector salud, sindicatos y sectores de la ciudadanía.
Según versiones de los mismos trabajadores, aproximadamente mil empleados del Hospital Rosales fueron notificados de que sus plazas han sido suprimidas por el Ministerio de Salud (MINSAL) este 23 de diciembre, previo a la Nochebuena, tras ser convocados a instalaciones del Hospital Central para recibir la noticia.
Entre los afectados hay médicos, enfermeras, personal administrativo, de limpieza y técnicos, muchos de ellos con más de 30 años de servicio en el principal centro hospitalario del país, quienes describieron el aviso como “un golpe humillante” y una falta de respeto a su trayectoria profesional.
El contraste de posiciones
Sindicato y trabajadores:
Los gremios como el Sindicato de Trabajadores de la Salud (SITRASALUD) han denunciado los despidos como arbitrarios e ilegales, asegurando que no se respetaron procedimientos laborales ni criterios de antigüedad, y que en muchos casos se suprimió personal experimentado sin diálogo previo. La organización aseguró que los despidos en el Rosales se suman a ceses similares en otros hospitales públicos, estimando que a nivel nacional podrían superar los 2,000 trabajadores despedidos.
Además, denuncian que el retiro de personal con décadas de experiencia —incluidos profesionales que enfrentaron la pandemia y que son clave en áreas especializadas— puede afectar la calidad de atención médica en un centro de referencia nacional.
Autoridades:
Hasta el cierre de esta nota, las autoridades del Ministerio de Salud y representantes gubernamentales no han emitido una postura oficial detallada explicando las razones técnicas, legales o administrativas que motivaron la supresión de las plazas ni cómo será el proceso de reubicación o indemnización para los afectados, pese a las solicitudes de información de medios de comunicación.
Implicaciones y preocupaciones
Los trabajadores señalan que algunos de los despedidos enfrentan situaciones personales complicadas, como enfermedades crónicas o estar próximos a la jubilación, y que la falta de una planificación clara podría dejar sin atención especializada a pacientes en tratamientos continuos.
En contraste, proyectos vinculados a la creación de la Red Nacional de Hospitales, que incluiría al actual Rosales bajo una nueva administración, contemplan nuevas plazas y contratación de personal con perfiles distintos, lo que ha generado interpretación entre algunos sectores de que estos cambios forman parte de una reestructuración mayor. Sin embargo, los sindicatos han rechazado esta lógica, alegando que impulsar cambios sin diálogo con el personal afectado ni garantías laborales es inconstitucional e injusto.
Un clima de tensión en el sector salud
Los despidos ocurren en medio de una coyuntura ya tensa en el sector salud, donde organizaciones han denunciado una “política de despido” y disminución de personal en hospitales públicos desde meses atrás.
Con miles de empleados cesados o en riesgo de perder su plaza, el futuro inmediato del sistema de salud pública en El Salvador enfrenta incertidumbre, tanto para los trabajadores que luchan por mantener su empleo como para los pacientes que dependen de los servicios que estos profesionales brindan.
Fuentes . LA PRENSA GRAFICA , DIARIO DE HOY , DIARIO EL MUNDO , COLATINO


