Por Alonso Rosales Analista Internacional
La escalada militar en Oriente Medio continúa intensificándose tras una nueva serie de ataques lanzados por Irán contra objetivos estadounidenses e israelíes en la región. Durante la noche del miércoles, Teherán llevó a cabo la 37.ª oleada de ataques dentro de la operación denominada “Promesa Verdadera 4”, una campaña militar que las autoridades iraníes describen como una respuesta directa a la ofensiva iniciada por Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero.
Según informó el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), la nueva ofensiva tuvo como principales objetivos bases militares estadounidenses en Erbil, en el Kurdistán iraquí, así como instalaciones vinculadas a la Quinta Flota de Estados Unidos en Baréin. Además, la operación incluyó ataques dirigidos contra la ciudad israelí de Tel Aviv, uno de los principales centros políticos, económicos y militares del país.
De acuerdo con el comunicado militar iraní, en el ataque se empleó un arsenal de misiles de largo alcance y gran capacidad destructiva. Entre ellos se encuentran los misiles Kheibar, los Ghadr —equipados con ojivas múltiples que pueden alcanzar aproximadamente una tonelada de peso—, así como los misiles pesados Khorramshahr, considerados uno de los sistemas balísticos más potentes desarrollados por Irán en los últimos años.
Medios internacionales y regionales difundieron diversos videos en redes sociales que muestran el momento en que los misiles surcan el cielo nocturno rumbo a sus objetivos. En varias grabaciones también se observan sistemas de defensa aérea israelíes intentando interceptar los proyectiles, lo que evidencia la intensidad del intercambio militar que se está produciendo en la región.
Analistas militares señalan que la utilización de misiles de gran tonelaje y con capacidad de carga múltiple representa una señal clara de la determinación de Teherán de elevar el nivel de presión estratégica sobre Washington y Tel Aviv. Este tipo de armamento no solo busca causar daños directos a infraestructuras militares, sino también saturar los sistemas de defensa antimisiles desplegados por Israel y sus aliados.
La operación “Promesa Verdadera 4” se ha convertido así en una de las campañas militares más prolongadas de Irán contra intereses estadounidenses e israelíes en años recientes. Desde finales de febrero, la región ha vivido una sucesión de ataques, contraataques y operaciones de represalia, lo que ha generado preocupación internacional ante el riesgo de que el conflicto se transforme en una confrontación regional de mayor escala.
En este contexto, diversos gobiernos y organizaciones internacionales han llamado a la contención y al diálogo, advirtiendo que una escalada directa entre Irán, Israel y Estados Unidos podría desestabilizar aún más Oriente Medio, una región ya marcada por múltiples tensiones geopolíticas y conflictos armados.
Mientras tanto, la situación sobre el terreno sigue siendo altamente volátil. Las autoridades militares de los países involucrados permanecen en estado de alerta, y no se descarta que nuevas oleadas de ataques o represalias se produzcan en los próximos días, lo que mantiene al mundo atento a una crisis que podría redefinir el equilibrio estratégico en la región.
FUENTE RT NOTICIAS


