Por Juani Ramírez de Pinkas
De vez en cuando me visita, a veces la veo venir, otras veces me sorprende ella es en el fondo impredecible, cuando llega está largos ratos otras se va pronto, ya me acostumbré a su presencia creo que casi somos amigas pero no me gusta que se quede mucho tiempo, no es conveniente me puedo acostumbrar y no es muy buena consejera se acomoda y trae amigas que no me hacen nada bien por lo tanto me concentro en otra cosa y me ayudo como puedo con buenos pensamientos y con bonitos recuerdos y se que aunque no es mi enemiga tampoco es mi mejor compañia, aún la puedo manejar y puedo controlar a esa dama que se sienta en una silla frente a mi, si la veo con buenos ojos es soportable, no le doy mucha importancia puedo convivir con ella, su nombre es soledad.


