Por Jorge Rodríguez / Imagen del Archivo Familiar de Roque Dalton
Tu poeta, que nos pediste que no pronunciáramos tu nombre
Tu poeta, que tienes sueño, que has amado y has ganado el silencio
Tu poeta, que hasta en la muerte andas de clandestino con seudónimos Tu poeta, que decidiste hacer de tu vida un “Poema de Amor”
Tu poeta, que nos soñaste libre
Tu poeta que hasta tu cuerpo nos escondieron
Tu poeta, Tu poeta, la verdad que no sé cómo decírtelo Pero seguimos jodidos y bien jodidos
Nos siguen cosiendo a balazos al cruzar la frontera Seguimos siendo los eternos indocumentados Seguimos naciendo medio muertos
Y hoy si estamos más jodidos
En la fila de los panaderos, no hay quien organice al pueblo Nos volvieron a enganchar
La alegría más grande del pueblo, sigue siendo cuando teleguiamos a México Tus asesinos siguen sueltos, alguno de ellos hasta forma parte del gobierno
Es que hoy, para ser presidente del país, no necesitas ser miembro de ningún partido Y nos quieren consolar con el cuento que al menos la derecha no está en el poder Pero el pueblo no siente la diferencia
Seguimos hambrientos, enfermos, explotados y analfabetos Seguimos siendo los tristes más tristes del mundo
Y mejor ya no te sigo contando
Antes que me acusen de ultraizquierdista sin cura alguna Desfasado que no entiende el nuevo ambiente político
O lo que fuera peor de terrorista
Tu poeta, tu poeta, que te enamoraste de Lisa y estabas completamente herido Tu poeta, Flor, Abeja, Lagrima, pan y tormenta
Discúlpame, pero todavía no puedes descansar en paz Que el asunto no ha terminado
En este pequeño país, que solo existió en tu cabeza.
Jorge Rodriguez Brisbane, Australia 15 de mayo, 2015


