spot_imgspot_img
spot_imgspot_img
miércoles, 28 de julio del 2021

“˜Paí­s mí­o vení­, poemas a la patria”™: nueva antologí­a poética de Dalton

Dalton es, sin duda, el más grande de nuestros poetas y, junto con monseñor Romero, uno de los salvadoreños más universales

spot_img

El prolí­fico escritor, más conocido como poeta, Roque Dalton (1935-1975), fue un brillante estudiante jesuita que devino en revolucionario marxista, militó de muy joven en el Partido Comunista Salvadoreño, pero rápidamente lo abandonó por diferencias en cuanto a los métodos de lucha. A Roque, como ocurrió salvando las lógicas distancias con Mons. Oscar Romero, lo transformaron las circunstancias sociales y polí­ticas, la cruda realidad de la pobreza y la dictadura, para convertirlo en un luchador social y en uno de los más destacados literatos de Latinoamérica.

Su militancia revolucionaria lo llevó a la cárcel en más de una ocasión. Supo, de primera mano, acerca de la situación de los presos polí­ticos en aquel El Salvador gobernado por los militares en plena Guerra Frí­a. Roque también fue un incansable viajero. Su peregrinar por el mundo lo llevó a Chile, donde inició su carrera de Derecho, luego a México, Cuba, Vietnam y varios paí­ses del entonces llamado campo socialista.

Regresó a El Salvador a principios de los años setenta, para incorporarse al Ejército Revolucionario del Pueblo, el ERP. Allí­ encontró la muerte a sus escasos 39 años. No fue el enemigo quien lo asesinó, fueron “”como es ampliamente conocido”” sus propios “compañeros”.

El paí­s que Roque Dalton describe en estas páginas, con su magistral poesí­a, es el de los Gobiernos militares, de la oligarquí­a cafetalera, de los expatriados, de los presos polí­ticos en cárceles conocidas y clandestinas; el paí­s de los asesinados por oponerse a un régimen polí­tico, económico y social injusto. Un paí­s que en definitiva tení­a que pasar por un estallido social que desembocó en una de las más violentas guerras del siglo pasado en el continente americano. El paí­s que recuerdan los salvadoreños que se fueron a otras tierras en el siglo pasado y del que seguramente le cuentan a sus hijos. Entonces el socialismo era visto como un sueño que se tení­a que realizar. Así­ lo vio Roque y una inmensa mayorí­a de salvadoreños.

Los que aquí­ nos quedamos y vivimos esa época recordamos con nitidez ese paí­s. Pero los nacidos tras la firma de los Acuerdos de Paz, o que eran muy jóvenes cuando ese evento ocurrió en enero de 1992, quizá no reconozcan ese paí­s, porque muchí­simas cosas han cambiado desde aquellos años. Algunas para mejor, otras tal vez para peor. Leer estos poemas, para ellos e incluso para alguno de nosotros, será como ver un álbum familiar con fotos en blanco y negro de El Salvador de aquella época, en el que sus padres o abuelos vivieron, amaron y lucharon. Un paí­s que “”como decí­amos”” ha cambiado en muchos aspectos, pero que en esencia sigue siendo el mismo entrañable “Pulgarcito de América”, con sus muchas tragedias y pocas alegrí­as, siempre con la esperanza de que algún dí­a “”para decirlo en palabras de Roque”” “será un lindo y (sin exagerar) serio paí­s”.

spot_img

También te puede interesar

Redacción ContraPunto
Nota de la Redacción de Diario Digital ContraPunto
spot_img

Últimas noticias