Por Redacción ContraPunto
La obra tendrá una extensión de 34.5 kilómetros y busca fortalecer la confiabilidad del suministro eléctrico en la zona oriental. El proyecto forma parte de un plan de inversión de $1,000 millones para modernizar la red nacional durante la próxima década.
La Empresa Transmisora de El Salvador (Etesal) prevé concluir en un plazo de 18 meses la construcción de una nueva línea de transmisión eléctrica entre San Miguel y Morazán, un proyecto estratégico que busca mejorar la estabilidad del suministro energético y ampliar la capacidad de la red eléctrica en la zona oriental del país.
La iniciativa incluye la construcción de la subestación Morazán y forma parte de los esfuerzos por modernizar la infraestructura de transmisión eléctrica, reducir la vulnerabilidad ante posibles fallas y facilitar el crecimiento de la actividad económica en la región.
El presidente de Etesal, Edwin Núñez, explicó durante una entrevista en la radio YSKL que el proyecto busca completar los circuitos de transmisión para garantizar mayor confiabilidad en el transporte de energía.
Una conexión estratégica para el oriente
La nueva línea tendrá una extensión de 34.5 kilómetros y atravesará los distritos de San Miguel, Uluazapa y Comacarán, en San Miguel Centro, hasta llegar a Divisadero y San Francisco Gotera, en Morazán Sur.
La infraestructura permitirá transportar bloques de energía hacia la subestación Morazán, donde se adecuarán los niveles de tensión para su posterior distribución a los usuarios y sectores productivos.
El proyecto contempla la interconexión de la nueva subestación con instalaciones eléctricas de San Miguel y el tramo Pasaquina-Morazán, con el objetivo de establecer un circuito cerrado que ofrezca rutas alternativas para el suministro cuando se produzcan fallas en algún segmento de la red.
Este sistema de redundancia busca disminuir el riesgo de interrupciones prolongadas y fortalecer la continuidad del servicio para hogares, comercios e industrias.
Inversión para ampliar la capacidad energética
La obra se integra en un programa de expansión de la red eléctrica nacional que, según Etesal, contempla inversiones por $1,000 millones durante los próximos diez años y la construcción de cerca de 12 subestaciones.
Dentro de ese plan también se prevé reforzar la conexión con la infraestructura de la zona costera mediante una línea de 230 kilovoltios, además de desarrollar nuevas subestaciones en Santa Ana y Guajoyo para atender las necesidades de abastecimiento eléctrico.
La ampliación de la red busca responder al crecimiento de la demanda y crear condiciones para que nuevas empresas y proyectos habitacionales puedan establecerse en diferentes zonas del país.
Asimismo, una mayor capacidad de transmisión facilitaría la incorporación de nuevas fuentes de generación eléctrica, incluidos parques fotovoltaicos, al sistema nacional.
Núñez señaló que el fortalecimiento de la infraestructura permitirá conectar nuevas instalaciones de generación en distintos puntos del territorio, contribuyendo a transportar la energía hacia los centros de consumo.
El Salvador apuesta por tecnología para gestionar la red
Como parte de la modernización del sistema, Etesal también proyecta inaugurar en noviembre de 2026 la tecnología Smart Valve en la subestación de Nejapa.
De acuerdo con lo anunciado por el funcionario, esta tecnología incorpora sistemas de control y sensores destinados a optimizar el direccionamiento de los flujos de carga en la red de alta tensión.
Etesal prevé que su implementación convierta a El Salvador en el primer país de América Latina en utilizar esta tecnología, según las declaraciones de Núñez.
La incorporación de herramientas de control avanzado, junto con la construcción de nuevas líneas y subestaciones, forma parte de la estrategia para fortalecer la infraestructura energética nacional.
El cumplimiento de los plazos de construcción y la ejecución de las inversiones previstas serán determinantes para evaluar el impacto de estas obras en la confiabilidad del servicio, la expansión de la actividad productiva y la integración de nuevas fuentes de generación eléctrica.


