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sábado, 08 de mayo del 2021

Las energí­as de la cosmovisión maya ante el cambio climático

El calendario maya indica que estamos en el año del Apju, nahual que significa "El cerbatanero", y los pueblos indí­genas aseguran que es el momento adecuado para generar armoní­a con la tierra y los seres vivos

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La ciudad de Chalchuapa, en el departamento de Santa Ana, es conocida como el primer lugar de asentamiento de pueblos indí­genas y donde aún existen centros ceremoniales como Casa Blanca y El Tazumal. En estos lugares sagrados se busca generar energí­as positivas para contrarrestar el cambio climático y cambiar el actuar de la humanidad hacia la Tierra por medio de una ceremonia maya.

La ceremonia consiste en abrir puertas dimensionales entre el mundo espiritual y el material y buscar la concepción cósmica de la dualidad hombre, mujer, tierra, agua, fuego y viento.

El consejo maya asegura que es necesario ofrendar a la Madre Tierra y a los espí­ritus de los abuelos y abuelas (antepasados) para apaciguar las situaciones de violencia en el mundo, así­ lo explica el “˜tata maya”™, Dagoberto Pérez.

“Estamos valorizando y dándole la importancia que se merece la espiritualidad del pasado. Siempre donde hay un trabajo espiritual, todos los materiales son naturales, vienen de la Madre Naturaleza: cacao, miel, incienso, bálsamo, cera; todo lo que se ofrenda es un alimento para los antepasados y deidades. Esto para llevar las energí­as telúricas y las energí­as cósmicas del universo con las personas para que aprecien a todos los elementos naturales”, explica.

En la ceremonia se hizo el llamado a los presentes a buscar alternativas pacificas para conciliar a la humanidad con la tierra y generar armoní­a y equilibrio en el planeta, ya que aseguran que el maltrato a la Tierra es la causa de la respuesta de los volcanes.

Al preguntar a la “˜nana”™ América, quien pertenece al Consejo Maya, sobre por qué es necesario realizar estos rituales en centros ceremoniales como El Tazumal, dijo que las energí­as de los antepasados se postran en las pirámides.

“Cuando nosotros hacemos ceremonias, se abren las puertas dimensionales donde los abuelos escuchan nuestras peticiones y nos revelan sus enseñanzas espirituales para tener consciencia de lo que hacemos los seres humanos con el planeta”, explicó la guí­a espiritual.

Al final de la ceremonia fueron entregados amuletos de protección para las personas participantes como un recordatorio para que sean “hacedores de bien para el planeta tierra y transformadores de energí­as negativas a positivas”.

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Fotos: Susana Serrano.

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