Juana Ramírez de Pinkas |
Nadie dice que es fácil, vivir y seguir adelante cuando hay cosas que han cambiado. Todo tiene su tiempo, tiempo de ser joven y tiempo de alejarse de esa juventud. Envejecer es un cambio grande y hay que aceptar que muchas cosas cambian, pero aceptar y adaptarse es parte de la solución, empezar por agradecer un nuevo día, aunque el cuerpo se resista salir de la comodidad de la cama, pero hay que empujarse y aprovechar el día en lo que más nos guste y disfrutar de las pequeñas cosas que nos da la vida alguien dijo.
El que canta su mal espanta y el que llora su mal añora. Entonar una melodía o escuchar la música que nos gusta es una gran medicina. El oír algo agradable provoca sanidad en el alma. Hay música que nos trae recuerdos de días felices y otras nos traen recuerdos tristes, pero siempre trae y produce algo, la música idioma universal debe ser nuestra buena compañía y aunque estemos solos la música nos produce placer y nos cambia el ánimo escuchemos lo que nos gusta para sanar la mente y el espíritu.


