Por Alonso Rosales
La tensión en Oriente Medio continúa aumentando luego de que Irán enviara oficialmente su respuesta a la propuesta presentada por Estados Unidos para alcanzar un acuerdo de desescalada en la región. El mensaje iraní fue entregado a través de las autoridades mediadoras de Pakistán, encabezadas por el primer ministro pakistaní Shehbaz Sharif y el jefe de las Fuerzas Armadas de Pakistán, el general Asim Munir, quienes han desempeñado un papel clave en los contactos diplomáticos entre Washington y Teherán.
De acuerdo con reportes internacionales, la propuesta estadounidense contempla varios puntos relacionados con la reapertura total del estrecho de Ormuz, garantías de seguridad marítima y nuevas conversaciones sobre el programa nuclear iraní. Sin embargo, las autoridades iraníes han insistido en que cualquier acuerdo debe incluir el levantamiento progresivo de sanciones económicas y garantías de que no habrá nuevas operaciones militares contra su territorio.
Mientras avanzan las negociaciones indirectas, la situación en el Golfo Pérsico sigue deteriorándose. Kuwait y Emiratos Árabes Unidos informaron que durante la jornada de ayer interceptaron drones que se dirigían hacia sus territorios, en medio del incremento de operaciones aéreas y ataques no reivindicados en la región. Las autoridades de ambos países elevaron sus niveles de alerta y reforzaron los sistemas de defensa aérea ante el temor de una expansión del conflicto.
En paralelo, Qatar confirmó que un buque cargado con petróleo logró atravesar por primera vez el estrecho de Ormuz desde el inicio de la crisis regional, un hecho considerado simbólico debido al impacto que el bloqueo parcial de la ruta marítima ha provocado en los mercados energéticos internacionales. El estrecho de Ormuz continúa siendo uno de los puntos estratégicos más sensibles del comercio mundial, ya que por esa vía circula una parte significativa del petróleo exportado globalmente.
Por otra parte, la Guardia Revolucionaria Iraní lanzó una nueva advertencia contra Europa. El organismo militar aseguró que cualquier despliegue de fuerzas británicas o francesas en el estrecho de Ormuz será considerado “un acto de guerra”. Asimismo, afirmó que las Fuerzas Armadas iraníes se reservan el derecho de atacar cualquier embarcación armada perteneciente a Francia o al Reino Unido que participe en operaciones militares dentro de la zona marítima en disputa.
La crisis mantiene en alerta a la comunidad internacional, mientras crece la preocupación por el riesgo de una confrontación militar de mayor escala en Oriente Medio.


