Por Alonso Rosales
El ministro de Defensa de Pakistán, Khawaja Muhammad Asif, aseguró este viernes (hora local) que su país “ha agotado la paciencia” y que considera estar en guerra abierta con Afganistán, tras una nueva y grave escalada de enfrentamientos en la frontera común.
La tensión se intensificó luego de una incursión transfronteriza afgana que derivó en un intercambio de ataques entre ambas naciones. Aunque recientemente se había alcanzado un alto el fuego mediado por Qatar, la tregua parece cada vez más frágil ante la magnitud de los combates. El ministro pakistaní no hizo referencia directa al actual cese al fuego en sus declaraciones.
Explosiones en Kabul y ataques aéreos
Al menos tres explosiones se escucharon en Kabul, aunque hasta el momento no se ha confirmado la ubicación exacta de los impactos ni la existencia de víctimas en la capital afgana.
El portavoz del gobierno afgano, Zabihullah Mujahid, aseguró que Pakistán también realizó ataques aéreos en Kandahar, al sur del país, y en la provincia sureste de Pakhtia.
Por su parte, dos altos funcionarios de seguridad paquistaníes, que hablaron bajo condición de anonimato a Associated Press, afirmaron que el ejército llevó a cabo bombardeos dirigidos contra lo que describieron como instalaciones militares en Kabul, Kandahar y Pakhtia, y que destruyeron presuntamente dos bases de brigada. No se ofrecieron detalles sobre posibles víctimas.
Ataques de represalia
Afganistán confirmó que su ejército lanzó una ofensiva a través de la frontera el jueves por la noche como represalia por bombardeos realizados el domingo por Islamabad contra zonas fronterizas afganas.
El Ministerio de Defensa afgano indicó que las operaciones ofensivas se desarrollaron a gran escala contra bases e instalaciones militares paquistaníes a lo largo de la llamada Línea Durand, una frontera de 2.611 kilómetros que Afganistán no reconoce formalmente.
Según Kabul, los ataques de represalia se extenderán a lo largo de la frontera en seis provincias. Además, las autoridades afganas aseguraron haber capturado más de una docena de puestos del ejército paquistaní.
Cifras contradictorias de víctimas
Las cifras de bajas difieren considerablemente entre ambas partes.
El Ministerio de Defensa de Afganistán afirmó que 55 soldados paquistaníes murieron en los combates, mientras que varios más fueron capturados con vida. También señaló que destruyó nueve puestos militares y dos bases, y que los enfrentamientos concluyeron a la medianoche.
En contraste, el ministro de Información de Pakistán, Attaullah Tarar, rechazó esas cifras y aseguró que solo dos soldados paquistaníes murieron y tres resultaron heridos.
Llamado internacional
La Organización de las Naciones Unidas ha hecho un llamado urgente a la calma y a la contención de ambas partes, ante el riesgo de que el conflicto se amplíe en una región históricamente inestable.
La escalada entre ambos países —vecinos musulmanes con un largo historial de tensiones fronterizas— eleva la preocupación internacional, especialmente debido al mayor poderío militar de Pakistán y su papel estratégico como aliado de Estados Unidos.
Mientras continúan los intercambios de acusaciones y se mantienen versiones contradictorias sobre el número real de víctimas, la posibilidad de una confrontación de mayor envergadura mantiene en alerta a la comunidad internacional.
FUENTE TELEMUNDO


